martes, 21 de agosto de 2018

Aparatear las redes IV. El misterio de la red: la circulación de contenidos


Como ya dijimos, en facebook el principio de relación es distinto a Twitter. En twiter podemos hablar de una suerte de gran asamblea digital, donde todos participan de manera pública. Las jerarquías se establecen a partir de los "seguidores" que tenga cada usuario y las respuestas que obtenga cada Twit. La parte privaba (el perfil) consiste en una suerte de colección, de agrupación, de las intervenciones (los twits, palabras e imágenes) de cada usuario en la red.
En Facebook, en cambio, la parte privada es mucho más extensa, funciona más bien como una red de contactos nodo a nodo (yo veo lo que postean mis amigos y mis amigos ven mis posteos). La asamblea ya no sería la red en sí, sino aquella sección que llamamos "pantalla de inicio". Es en la pantalla de inicio donde podemos ver los posteos de otras personas (a menos que alguno publique algo en mi muro). Y es allí justamente donde principalmente circulan los memes, que como vimos, constituye un instrumento de comunicación privilegiado para este tipo de medio. Y es en esa pantalla de inicio donde las empresas que controlan las redes pueden colar publicidades directas o encubiertas. Es en esa pantalla donde podemos preguntarnos si no existe alguna alteración en los criterios de lo que vemos. En otras palabras, cuanto de lo que vemos en la pantalla de inicio responde efectivamente a los criterios de relación (interacciones entre nodos) y cuanto responde a alguna otra variable que desconocemos. No hay que ser paranoico, los criterios de relación son efectivos en Facebook sino no podría funcionar como red, su gran virtud (como ha sucedido con google) es la de no alterar (o no alterar tanto) los criterios de relación. El tema es que entre esos vínculos auténticos que habilitan la circulación de contenidos, hay también algunos contenidos que no responden a esa lógica. Muchas veces hemos visto algún meme que llego a nuestra pantalla porque supuestamente algún contacto nuestro ha interactuado con la publicación (específicamente poniendo un me gusta). Aquí ya hay una alteración de criterio. Ya al principio cuando Facebook no tenía la densidad que tiene hoy, el solo poner un "me gusta" en una publicación no habilitaba una recirculación (si una mención en el menú de notificaciones, pero no aparecía la publicación en nuestra pantalla). De hecho el reposteo es una herramienta que permite que mostremos "algo que nos gusto". El hecho de que de pronto, y por momentos puntuales veamos algunos posteos puntuales que "le gustaron a algún amigo" evidencia una alteración del algoritmo. Es evidente entonces que la serie de interacciones de los "me gusta" ha servido para mapear una subred donde hacer circular contenidos, pero sin la intensión expresa o consciente de los contactos. Si ellos quisieran re circular lo que les gusto, lo compartirían.

La campaña del miedo, la política a través del meme

Creo que el momento más alto del uso de la alteración de Facebook como herramienta política fue cuando sucedió aquello que recordamos y recordaremos como "la campaña del miedo". Que fue como los medios, entonces opositores (hoy escandalosamente oficialistas) denominaron al momento en que un amplio sector de la sociedad intento convencer, cuerpo a cuerpo, cara a cara, de las consecuencias que ocasionaría un gobierno neoliberal. Voy a recordar brevemente los sucesos. Era 2015, estábamos en plena contienda electoral para suceder al gobierno de Cristina Kirchner. Luego de varias disputas internas el oficialismo había cerrado una formula con Daniel Scioli y Carlos Zaninni, de alguna manera esa fórmula intentaba agrupar sectores del peronismo con sectores del kirchnerismo. Ambos estaban casi seguros de ganar en primera vuelta, así lo permitía suponer el resultado de las PASO, donde la formula oficialista se había impuesto a la principal formula opositora, Mauricio Macri y Gabriela Michetti. A su vez la suma de las internas peronistas en la provincia de buenos aires permitía suponer una victoria de Aníbal Fernández y Martin Sabatella, que se había impuesto a formula de Julián Domínguez y Fernando Espinoza.
Sin embargo y para sorpresa de todos, en la primera vuelta Aníbal Fernández pierde en la provincia y Scioli le saca a Macri una ventaja muy pero muy escasa, que abría las puertas al Balotaje donde las probabilidades, de una victoria del partido de Clarín, eran muy altas. Los medios entonces agudizaron su apoyo al proyecto macrista, se empezaron a mostrar encuestas que arrojaban una victoria de Macri - Michetti por más de 10 puntos de diferencia y se hacían circular todo tipo de discursos augurando una inminente victoria. Y entonces, esto es lo importante, un sector de la sociedad que hasta entonces había permanecido casi expectante, confiado en una victoria tranquila de Scioli, y tal vez expresando ciertas dudas con el candidato, entro a una militancia exacerbada e increíblemente espontanea. Por las redes sociales, miles de contactos intentaban persuadir a votantes de Macri de las consecuencias que los proyectos neoliberales ocasionaron en el pasado. Se podían escuchar por las calles muchas discusiones de porque no votar al proyecto neoliberal. Se viralizo incluso el video de un empresario industrial que le contaba a sus operarios, según su propia experiencia, las consecuencias de los gobiernos anti-industriales, de la apertura de importaciones, de las políticas de ajuste. Se hicieron convocatorias en plazas, había gente que confeccionaba carteles caseros y los pegaba por las calles. Esas semanas desde la primera vuelta hasta el ballotage fue de una increíble y desorganizada militancia política. Todo esto genero mucha preocupación a los sectores del macrismo y no tardó mucho en generar una respuesta, donde fue clave el uso de las redes. Para ello se coordino milimétricamente una impresionante intervención en redes sociales que fue luego consolidada en medios tradicionales. Quienes al cierre de la operación no dudaron en decir que el macrismo "conjuró la campaña del miedo" .

Ahora visto, el procedimiento fue muy simple, primero se etiqueto a ese fenómeno de militancia popular como "campaña del miedo" luego, se invadió las redes con memes que ironizaban sobre las consecuencias del neoliberalismo, desdramatizándolo, y finalmente se hizo aparecer a Macri en el programa de mayor audiencia del grupo clarín (y con el sistema de replique del multimedio y sus medios satélites) haciendo un chiste sobre la campaña del miedo. Lo recuerdo casi literal "Antonia me pregunto el huevo kinder va a seguir teniendo sorpresa si llego a presidente". Lo importante es que en el fragor de la disputa política, se develaron ciertos engranajes del aparateo de las redes.

Los memes caseros y la firma

Ya observamos las particularidades de la producción de un meme y el mito del productor espontaneo. Dijimos que quien hace un meme tiene características especificas (vocación artística, dominio de programas de edición y ser usuario de redes) pero utilizar el meme como herramienta de comunicación política implica además una forma de militancia. Militancia que enunciada desde un anonimato puede ser usada como expresión popular como "la voz de la calle". Y esta es la forma de la primer intervención política a través de meme. hacer circular memes de supuesta producción casera que expresan ciertas tendencias políticas. El principio de intervención es idéntico al que identificamos en Twitter, solo que aquí incorpora el meme como herramienta. La característica fundamental para este uso es la ausencia de firma. Así podíamos ver en una primer etapa muchos memes que conectaban con los ciertos discursos políticos, originados en los medios de comunicación, completándolos. Otra característica de estos memes era una exagerada rusticidad en sus diseños, como si fueran hechos por diseñadores simulando no saber nada de diseño. Así había un montón de memes con imágenes sobre fondo negro, con tipografías espantosas, evidentemente hechos por personas a las que no les interesa diseñar o bien intentan simular desinterés e incapacidad técnica. De estos memes sin firma recuerdo claramente la serie de los billetes de 100 y el changuito donde el mensaje se resumía a "antes con 100 pesos llenabas el changuito". Eso circulaba cuando el discurso de los medios se enfocaba en la inflación durante el gobierno kirchnerista. Esta época de "memes espontáneos de derecha", que tal vez podríamos situar cerca de 2010 tuvo una respuesta organizada, ya desde una militancia expresa de sectores del kirchenrismo. La diferencia clara es que lo memes kirchneristas tenían firma y se centralizaban desde ciertas paginas especificas de Facebook que se reconocían militantes, o de algunos usuarios que reconocían autoría, como era el caso del Vengador recargado (que interactúa tanto en Facebook como en Twiter). Algunas de las páginas de esta militancia digital eran (y en algunos casos siguen siendo) "7D" "Batalla Cultural" "todo Negativo" "La Nocion". En cambio los militantes digitales del PRO en rara ocasión reconocen autoría, y sus memes siempre van sin firma con un difícil rastreo de centralidad y aun más oscuro criterio de circulación, lo cual nos debería hacer pensar en cierta complicidad de operadores de las redes. Hace muy poco un escándalo envolvió a Mark Zukerbeg sobre una supuesta complicidad de Facebook en la campaña política de Donald Trump. Curiosamente todo el escándalo se enfoco en los métodos estadísticos con los cuales la red podía establecer un universo de sujetos con determinados gustos y la venta de esos datos, y no sobre los criterios con los que circulan contenidos en la red. Digámoslo, la red puede influir en sus usuarios a partir de lo que deja y no deja ver. Hay contenidos a los que se les facilita la circulación y ahí estriba la mayor intervención de la red. La configuración de un esquema estadístico, que a partir de una lectura de las interacciones permita determinar universos de usuarios según sus intereses y afinidades lo único que permite es mejorar las estrategias comunicacionales usadas en los mensajes que se hacen circular, pero sirve de muy poco si no tenemos acceso privilegiado a esos universos para hacer circular contenidos.

El gran cambio que se vio en la respuesta a la campaña del miedo, que podríamos llamar "campaña Bu" fue que había firma, justamente "campaña Bu" era el icono que se podía ver debajo de cada meme. Los cuales aparecieron en los primeros días de noviembre, con una obvia alteración de los criterios de circulación de Facebook, porque estos memes aparecieron en la pantalla de inicio de muchos usuarios sin cumplir los criterios para que allí estén. El solo "me gusta" de un usuario habilito la presencia del meme en todos sus contactos. En mi caso, recuerdo haber visto algunos de estos memes a través de contactos con los que tenía muy poca interacción, o ninguna. Es decir, a través de contactos de los que no veía publicaciones frecuentes y sobre los cuales no se me informaba en la sección de notificaciones.
Aquellos memes cumplían con muchos de los requisitos que puede dictar el marketing de la propaganda eficiente. No solo eran ingeniosos y graciosos, sino que intercambiaban dentro de la misma lógica humorística elementos con los que determinar, a partir de un vinculo de afinidad o simpatía un público especifico. Así habían memes con referencias deportivas, musicales, cinematográficas. En la las imágenes que seleccione se puede ver a Pappo, a Mascherano, Karina Jelinek, La mona Gimenez, Ikardi, hasta Chewabacca. El abanico de referencias evidencia la sistemática coordinación de la campaña, buscando tocar una fibra sensible en todos los públicos posibles. Hay incluso una que dice "si gana Macri va a la liberar a los genocidas" y esa agrega en el pie "tranquilo no va a pasar". Y al mismo tiempo el hecho de que muchos de esos memes hayan circulado en las cuentas de usuarios afines a las referencias hace notar una intervención de la red (aquí sí, desde lo que se le denunciaba a Zurkerberg). Movidos por el efecto humorístico de los memes, muchos usuarios pusieron "me gusta" (habilitando como vimos, un irregular e inintencional mapeo de recirculación) y otros directamente compartieron. Un usuario de Facebook señalo en su cuenta el 4/11/2015

"No sé si uno es o no perseguido, no sé si le pasará a los demás... pero me resulta muy llamativo que Facebook me ponga en las noticias que un contacto con el que jamás interactúo, haya puesto me gusta en la publicación de alguien que no es contacto mío, y me proponga agregarlo como amigo, cuando el posteo es uno de esos chistes estúpidos con los que el macrismo quiere tapar la realidad del ajuste que planean."

Al día siguiente el antropólogo Andrés Ruggeri escribió en su muro, sumando además algunas observaciones políticas:

"Veo que algunos comparten las gracias con que el Pro, en tono de gaste intenta contrarrestar lo que llaman "campaña del miedo". Si son compañeros o por lo menos no son macristas, no lo haría. Porque aunque sean ingeniosas (como la que usó el propio Macri cuando dijo lo del kinder sin sorpresa) no cabe duda que eso es lo que se viene: ajuste, devaluación, transferencia de recursos de los pobres al capital concentrado, destrucción de la industria y desocupación, etc. Puede ser en política de shock o gradual, pero viene. Y las pruebas están a la vista. Por ejemplo, en el debate sobre la ley de desarrollo satelital.
Todos conocemos, gracias al lanzamiento de los primeros dos satélites geoestacionatrios, que Arsat es una empresa estatal que dirige la política satelital del país: cuando se lanzó el Arsat 2, el gobierno envió el Plan Estratégico para el desarrollo satelital (no para el próximo gobierno: para los próximos 20 años, es decir, una política de Estado) al Senado: la oposición no la objetó, se aprobó por unanimidad. Macri no aparecía con posibilidad de gobernar todavía y Arsat tenía mucha legitimidad. Pero después de la elección, en Diputados, se opusieron, no al proyecto en sí, sino a la cláusula que exige los dos tercios del congreso para vender las acciones de la empresa. Clarito: quieren privatizar. Quieren la vuelta al Estado Bobo, que invierte, desarrolla y después el negocio se lo quedan los privados, preferentemente las multinacionales, y la tecnología se la regalamos a los países que ya la tienen, para que se aseguren que nos la van a poder vender, a nosotros y al resto de América Latina (el proyecto incluye el desarrollo integral con el resto del subcontinente). No le tenés miedo? Allá vos." (5/11/2015)

A modo de conclusión

A lo largo de este breve y un poco desordenado análisis intente ver tres momentos para pensar en las redes. Primero a partir de un uso de ellas, como excusa de un discurso previamente armado, las redes como expresión de la voz de la calle. Ese uso, sostuve, conduce directamente a la necesidad de intervenir en ellas, para poder dirigir ese discurso. Lo que convierte a ese espacio digital en un espacio de disputa. Fue para pensar esto que apelamos a ese modelo de la asamblea y el aparateo. Pero hacia el final encontramos una tercer dimensión, que tiene que ver con los usuarios de las redes, ahora pensados no como integrantes de esa asamblea, sino como espectadores, como público. Esto habilita ciertos usos de las redes, pero ya no por parte de aparatos políticos y mediático, sino de los dueños de estas redes para con esos aparatos. Sucede que las redes constituyen un universo de sujetos, a los cuales se puede hacer llegar mensajes. Es lo que los medios ofrecen a las empresas: publico a quienes vender productos. Pero a diferencia de los medios tradicionales que conocen solo por inferencias las características de sus públicos, las redes permiten, a partir de un relevamiento detallado de las interacciones de los usuarios (algo posible de hacer con las herramientas de la programación actual), establecer patrones de personalidad, gustos e inclinaciones ideológicas. Eso es lo que pueden ofrecer las redes a las corporaciones económicas (y sus expresiones políticas), un universo clasificado, segmentado y preparado sobre el cual incidir. Y entonces la clave es el acceso, el poder vuelve a estar en que circula y que no. Como dijimos más arriba, lo que nos muestra y lo que no nos muestra la red. Empieza a parecer necesario preguntarse si no será tiempo de elaborar una legislación para los espacios digitales. Si no será tiempo ya de preguntarnos si no es necesario establecer el carácter público de algunos de esos espacios y garantizar en ellos un funcionamiento claro y regular y democrático de los criterios de circulación de contenidos.

miércoles, 18 de julio de 2018

Aparatear las redes III. La circulación de contenido gráfico, el reino del MEME

En Facebook la lógica es distinta. Aquí el objeto principal para circular es una imagen, que del tamaño de la pantalla sirve para comunicar un mensaje. A esas imágenes que se viralizan se le llama "memes". Su funcionamiento trae consigo la lógica de publicidad grafica, una imagen en una revista que quiera vender alguna cosa debe tener las características de un meme, pero tal vez la forma más semejante es del afiche callejero. Es también una imagen de debe comunicar algo al pasar, rápido, pensando que el transeúnte no se va a detener demasiado en la imagen ni en el mensaje.
Tiene también mucho del humor grafico, el chiste de una viñeta. Una imagen y un texto. Hay incluso memes con varias imágenes en secuencia, en lenguaje de historieta (véase el meme del helicóptero apache). En sus formas más habituales un meme utiliza alguna imagen (o varias, en ese caso armando una secuencia) de algún actor, alguna cosa o película y con un texto sobreimpreso realiza algún comentario irónico o absurdo. Sucede que en general los memes son chistes. Hay incluso un dibujante argentino, Martin Almeida que se ha dedicado a hacer memes con chistes que captan a la perfección las lógicas del formato, cruzando frases con otras referencias. Tiene una página de Facebook (grandes frases ilustradas).

El afiche, la publicidad callejera, exige una estructura económica detrás, no se trata solo de producir el mensaje y condensarlo en la imagen, hay que montar la estructura económica que permita hacerlo circular. El afiche debe ser impreso, distribuido y ubicado en la vía pública. Para llegar a la mayor cantidad de público, debe tener más ejemplares impresos y debe haber mayor estructura de distribución y colocación. En cambio el meme no. Alcanza solo con poder producirlo para empezar a hacerlo público, la red ya fue instalada. No obstante la circulación es otro tema. Lo importante aquí es que a diferencia del afiche que requiere una estructura económica (ya sea publicitaria o política), el meme puede ser producto de la actividad individual.
producido por alguien con mínimos recursos y capacidades técnicas. Puede, en otras palabras, ser anónimo y plural, y desde ese anonimato, puede confundirse, o ser asociado a "la voz de la calle". Los memes, podemos escuchar, serian productos del ingenio popular. Así se nos presenta la imagen del oficinista aburrido que dedica alguna parte de su tiempo libre en hacer memes chistosos sobre alguna cosa que le interese. Y no digo que no pueda existir, la cuestión es que suponer que alguna parte de la sociedad se expresa a partir de imágenes en los medios digitales debería implicar mayores reflexiones. ¿quiénes producen y consumen memes? ¿son los mismos márgenes etarios que utilizan las redes sociales? ¿necesariamente los productores y consumidores de memes son los mismos o podremos encontrar gente que solo produce y gente que solo consume? ¿es posible a través de las referencias que condensan los memes identificar los consumos culturales de sus productores? ¿importa en esta caracterización la distinción entre nativos digitales y migrantes? es decir aquellas generaciones que crecieron y se socializaron dentro de un ambiente intervenido por las computadoras, los video juegos y las redes y por otro lado, aquellos que se fueron incorporando a esas nuevas realidades.

La pregunta clave, al menos para este ensayo, es si los consumidores de memes son a la vez productores. Para responder eso debemos pensar primero que características debería tener un productor y en este caso alguien que hace memes debería tener al menos 3 características. Primero cierta vocación artística, es decir, vocación de producir algún tipo de efecto en los demás (ya sea emocionar, reflexionar o hacer reír). Segundo, tener incorporadas ciertas herramientas de edición grafica. Y tercero, estar en relación a los nuevas formas de circulación de contenido, estar en la red y conocer sus formar de circulación. Estas 3 características ya delimitan un universo posible de productores y dejan claro que son muchos más lo que consumen que los que producen.

Por otro lado las últimas dos características explicitan también una frontera generacional, que mencionamos al pasar con la referencia a los nativos digitales, en principio los memes son un producto generacional, propio de una generación que creció dentro de las nuevas tecnologías (nuevas para nosotros, los migrantes digitales, pero naturales para ellos) y tienen un alto grado de participación en las redes. Así los memes forman parte de esas interacciones, ante algún comentario a veces se responde con un meme, una publicación se puede celebrar con un meme (véase el de Puttin) o de pronto se puede usar uno para hacer algún comentario sobre algún tema. Como vemos el meme funciona también como símbolo.

Ahora tenemos que detenernos un poco en la primer característica, la vocación artística, entendida aquí como la voluntad de hacer trascender un mensaje (una expresión, que funciona como mensaje) con el objetivo de producir algún efecto en los receptores, pero manteniendo a la vez un dialogo con una instancia superior . Esta vocación artística es lo que se trastoca cuando el meme se convierte, por la vía de sus capacidades de comunicación, en un objeto de comunicación política. Cambia la idea de trascender por la idea de hacer circular.
El mensaje no tiene más ambiciones que llegar a la mayor cantidad de personas. Queda de esa vocación artística el objetivo de producir un efecto en los receptores. Pero es un objetivo limitado, circunscripto a los periodos electorales. Debemos advertir que a partir del meme, es decir, de símbolos discretos y reducidos, no se puede establecer un debate complejo . Apenas se puede sugerir un concepto o una relación de conceptos que dirijan al receptor hacia otro lugar, donde el debate pueda expresarse, donde el lenguaje y el discurso (las argumentaciones y demostraciones) puedan realizarse. Sin ese lugar, el espacio real de la exposición y demostración de ideas, los símbolos discretos, apenas sirven para reafirmar elementos que ya están flotando en el imaginario social. No es casual que la derecha recurra a este tipo de herramientas de comunicación, no deben discutir argumentos, ni refutar consignas, sus argumentos ya han sido instalados en la sociedad, y perviven en forma de prejuicios y sentido común, se trata, desde la comunicación, de activar esos prejuicios.

martes, 26 de junio de 2018

Aparatear las redes II. La primer asamblea y el primer aparateo mediático

Si tenemos que pensar el primer concierto de voces en un medio de comunicación, tenemos que pensar en el correo de lectores. Allí, en los primeros diarios, en los albores no solo de la prensa sino de los medios de comunicación mismos, debemos buscar la primer asamblea mediática y por tanto también, el primer aparateo. Pero debemos primero ubicarnos en el contexto de estos primeros pasos de comunicación, o más bien de respuesta, ya que en principio, lo que hace el correo de lectores es habilitar la palabra del público lector, que hasta aquí solo participaba de la comunicación como receptor de mensajes. El correo de lectores no altera la asimetría pero establece un canal de respuesta.

Ahora, ese espacio que nace en el correo de lectores condensa dos aspectos no del todo conectados, por un lado implica la necesidad de los editores del diario de conocer los efectos de sus mensajes (que piensan los lectores, que les gusta, que habría que cambiar) y por otro lado constituye también un objeto del diario, es decir, es también parte de lo que el diario ofrece, es una sección mas junto a las secciones policiales, económicas, deportivas, sociales. Esta dimensión que ocupa el correo de lectores como canal de comunicación y como objeto de comunicación puede terminar por alterar su propia naturaleza. Y nos encontramos con una novedad cuando el editor del correo de lectores puede estar interesado en convertir a la sección en una sección entretenida. El siguiente paso es pensar que para que una sección, donde convergen diversas voces, sea entretenida es necesario que sea también un terreno de disputa. Es decir, una asamblea. Es necesario, para interesar al público lector, que suceda algo entre las voces, que las cartas discutan entre sí. Una pelea siempre es atractiva. Debemos producir una discusión.

No es preciso ser malpensado, la discusión puede resultar naturalmente del mero flujo de cartas y argumentos. Pero ¿qué ocurre si aquello no sucede, que ocurre si entre las cartas que se reciben para el correo de lectores, nos encontramos con un sopor de saludos, felicitaciones y sugerencias? ¿Quién leería un correo tan insípido? El editor entonces tiene un arma secreta, y es que el editor aquí posee no solo el poder del montaje y la omisión (selecciona las cartas que publica y puede sintetizarlas, recortarlas y presentarlas en un orden distinto a su orden de llegada), tiene también un no enunciado poder de palabra. Puede introducir una carta falsa, a nombre de un lector inexistente buscando tocar algún punto sensible en el resto de los lectores, generando así, una respuesta. Si la táctica resulta exitosa, bastara con una sola carta falsa, para que los lectores empiecen a discutir entre sí, primero con el lector ficticio, luego entre ellos mismos. La lógica es simple, X responde al lector falso, luego Y responde a X y allí ya no es preciso volver a intervenir.
Un problema puede resultar si el volumen de respuesta no alcanza a generar un debate entre sí, y entonces el editor deberá recurrir nuevamente la figura del falso lector. Pero hasta aquí el aparateo es una cuestión bastante inocente, se trata de animar una discusión sin ningún interés sobre las conclusiones que de la discusión resulte. Se trata de volver entretenida la sección, como objeto del diario. El objetivo, que es el volumen del debate, se ubica en un lugar externo al debate mismo, se trata solamente de buscar que el debate sea de lectura atractiva. Que interese al público lector. La habilidad del editor aquí está en encontrar esa fibra sensible que despierta posiciones encontradas, y una vez activadas, moderar para que la discusión se establezca con argumentos y en términos de agradable lectura.

Otra es la cuestión si la intervención en el debate persigue un resultado especifico sobre las conclusiones que del debate resulten. En esta situación la intervención del editor no es en absoluto inocente, y además posee herramientas cruciales para incidir, tiene el montaje, la omisión y puede además intervenir con cartas falsas aseverando o denostando posiciones. Aquí, como vemos, ya tenemos a todos los elementos del aparateo. Solo nos falta el coro que aparecerá luego ya con las redes sociales. Sucede que la naturaleza del coro, exige intervenciones breves, y la impronta del correo del lectores se establece dentro de otra relación con la lectura y específicamente con la escritura. Vamos a detenernos un poco aquí.

Hay que pensar que en los primeros tiempos, el dominio de la escritura era algo restringido a ciertos sectores de las sociedades. El progreso general, y la revolución industrial fue llevando a la necesidad de alfabetizar a las poblaciones enteras. No vamos a meternos en ese asunto ahora, basta solo observar que la escritura hasta no hace mucho tiempo era practicada con cierto esmero. Nadie escribía una carta de 140 caracteres, las cartas se escribían con alguna aspiración literaria, la escritura venia con cierto valor cultural, de ahí que quien escribía se esmerase en el uso de un lenguaje no cotidiano. Además tenemos que pensar que la escritura epistolar esta muchísimo más mediada que lo que hoy es un e-mail, hay que escribir la carta (que pensamos en una birome y un papel, pero en 1700 no habían librerías, ni biromes), cerrar el sobre, pegar la estampilla, llevarla al correo, y luego de varias semanas el receptor de la carta podrá leerla.
Y la mismas mediaciones encontraremos para la respuesta. No sería tan extraños entonces que en los años 20 (por decir una fecha) nadie hablara como escribía . La escritura era mucho más barroca, todavía hoy podemos encontrar personas que a la hora de escribir recurren a formas gramaticales y palabras que no usan en su lenguaje habitual. Por eso no podemos pensar en la figura del "coro" en el correo de lectores. Esa aspiración literaria de la redacción epistolar, sumada a la alta mediación de tiempo y operaciones que había entre cada contacto, forzaba a participaciones extensas, que a su vez competían con el espacio disponible, a diferencia de las redes, el correo de lectores tiene una dimensión finita, independientemente de las paginas que ocupe en el diario, están limitadas. Esta disposición de cosas cambia cuando pasamos al próximo paso, que es el "Diario Digital"

Comentar las noticias

El diario digital combina la lógica del "correo de lectores" con el funcionamiento de los "foros" de internet. Estos últimos nacieron con los primeros portales y pueden ser vistos como una suerte de antecedentes de las redes. Principalmente consistían en la posibilidad de establecer contactos entre varios sujetos, agrupados por alguna temática, así habían (y todavía hay) foros dedicados a cosas tan variadas como la pintura, marcas de autos, distintos músicos o cualquier consumo cultural. También había (y hay) foros de filosofía o cualquier temática que se nos pueda ocurrir. Lo importante aquí es que en estos espacios se generaba un sistema de interacciones principalmente lingüísticas. Los foros a los que nos referimos aquí, inicialmente solo permitían intercambiar palabras. El diario digital incorpora como novedad, una suerte de foro en cada artículo, que supone un espacio más liviano que el correo de lectores pero mucho más definido que el foro. Aquí las intervenciones están subordinadas al contenido del artículo y proponen con él una relación mucho más directa a la que se podía establecer desde el correo de lectores. Además, hay que notar que las intervenciones, al estar mucho menos mediadas que el universo epistolar (escribir la carta, cerrar el sobre, pegar la estampilla, llevarla al correo, que llegue a destino) pueden ser mucho más breves, y por tanto, emocionales, reactivas e irracionales. Aquí si podemos hablar de "Coro". No hay que buscar mucho para ver una encadenacion de comentarios deliberadamente agresivos contra algún personaje o sobre cualquier temática.
Y no debemos ser ingenuos respectos a los objetos de agresión, en el caso de La Nación, por ejemplo, cualquier nota que mencione a algún funcionario del gobierno anterior (económicamente enfrentado a los intereses del diario) es objeto de una catarata de insultos y agresiones que hacen dudar del nivel cultural de los lectores del diario. El nivel de violencia que se observa en los comentarios (particularmente de La Nación y Clarín) es tal que hay quienes han empezado a hablar de "grupos de odio". Pero el error consiste en no observar lo arbitrario y lo consecuente. Por ejemplo ¿no llama la atención que los odiadores seriales coincidan casualmente con la línea editorial del diario? La respuesta obvia seria que si leen La Nación obviamente van a odiar a Cristina. Pero esa relación, es en realidad tan mecánica y obvia, y por otro lado, el tenor debe ser observado. En serio un lector de la nación tiene tan bajo nivel intelectual como para usar palabras como "chorra o Yegua" con tan solo ver la foto de un político que les disgusta. La Nación quiere convencernos que sus lectores son un montón de burros llenos de odio, pero para advertir la farsa debemos prestar atención a la intervención pasiva. Sucede que a diferencia de casi todos los diarios digitales del mundo, los diarios argentinos, no tienen ningún tipo de moderación de comentarios. Basta con ver cualquier nota de The Guardian, El país o el diario digital que se les ocurra para encontrar rápidamente algún comentario suprimido debido a las reglas de ética. Incluso los foros tenían (y tienen) reglas de comportamiento, que enunciadas en lugares visibles advierten sobre los motivos que originan la supresión de alguna intervención. Eso en los diarios digitales de argentina eso no existe.

Imaginemos un lector que no piensa comentar la noticia que lee sobre un político que le desagrada (al diario que lee, y a él también) luego de leer la noticia, subjetivamente negativa sobre el político, ve en los comentarios una catarata de insultos contra ese mismo político. Su reacción inmediata será pensar que en la calle "al político lo odian" y así llegamos al efecto buscado: "la voz de la calle". Y ya advertimos la primer intervención del medio (no moderar comentarios) que da lugar a la segunda, y que ya la hemos delineado en parte: los falsos lectores. Es un secreto a voces en los medios digitales que muchos redactores se dedican también a comentar las noticias con perfiles falsos, con el objetivo (en principio) de animar las interacciones de los lectores. Pero estamos ya en un terreno político, la intervención de los falsos lectores no puede ser vista como una estrategia editorial, aquí es una táctica política. El falso lector reafirma la subjetividad de la nota, sugiriendo una lectura ideológicamente afín, así va marcando el horizonte de las interpretaciones posibles, anticipa la conclusión.

También tenemos al coro, que cumple la función de multiplicar ese comentario (en principio en forma semejante, parafraseando la idea general) para llegar a la sensación de la "voz de la calle", ese "al político lo odian" se expresa en la repetición de comentarios agresivos. Si nuestro lector imaginario, coincide (como suponemos) con la línea editorial del medio, reafirmara sus ideas. Si no coincide, ha sido intimidado para no participar del debate. Una tercera persona que observa el debate sin posición tomada, influido por subjetividad de la nota, repasara las reacciones de los lectores (que activan como conclusión unánime de los otros, conclusión de la calle) y terminara inclinado al pensamiento del medio. El coro ha cumplido su función.

Vivir y odiar en la red

Se ha difundido mucho el concepto de Troll para definir a aquellas cuentas de usuarios falsos de las redes sociales. Estos usuarios intervienen replicando mensajes específicos, es decir, llevando mensajes, o bien agrediendo directamente a determinados sujetos. En otras palabras celebrando unas intervenciones y atacando otras, intimidando. La función pura del coro.
Alcanza con revisar los twitt y comentarios de algún político enfrentado con los medios de comunicación para encontrar inmediatamente un coro, sugestivamente coordinado de mensajes agraviantes, cuando no puras amenazas. Si uno revisa aquellas cuentas de los troll, encontrara nombres ficticios, casi ningún dato biográfico, alguna foto recurrente, y en las cuentas con mayor trayectoria, solo y únicamente posteos de tenor político y reposteos de algunos funcionarios afines a los medios de comunicación. Queda claro que dudosamente se trata de usuarios reales, sino meros dispositivos de propaganda e intimidación política.

Un caso testigo

En octubre de 2017, Nora Cortiñas fue invitada a la Universidad De Cambridge a dar algunas charlas sobre las agrupación de Madres de Plaza de mayo, que ella integra como fundadora. Durante su estadía en Londres fue constantemente atacada desde las redes sociales, en una nota de Pagina 12 (10/11/2017) firmada por Marcelo Justo se podía leer
"Esta persecución se extendió a los artífices de la visita de Cortiñas, la Argentina Solidarity Campaign del Reino Unido. A Martina, argentina, miembro de la campaña, un troll con el nombre de “Hegeliano” le advirtió que sabía perfectamente dónde estaba y qué peligros podía correr. “Cuidado con los ataques de ácido, los lorrys (sic)y los muslims en general. No podría dormir si te pasa algo”, le dice Hegeliano."
Marcelo Justo observaba también algunos de los mensajes contra Cortiñas y algunos nombres de usuarios:
"vi identidades de fantasía como El Feo@Elfeo1975 que escribía indignado “quién le paga el viaje a Londres a la vieja Nora Cortiñas”, o a Meduxa@MarielaMeduxa quien saltaba sin más al insulto explícito: “otra HIJA DE PUTA. Nora Cortiñas, hablando mal de nuestro país en Londres. Dice que los ingleses son solidarios y tuvimos una guerra, AY QUE HDP!”."
y un detalle llamativo:
"Los Trolls tienen horarios de oficina: la actividad decae mucho el sábado y domingo. Al parecer están protegidos por las normas vigentes al momento de escribir esta nota y pueden gozar de fines de semana para pasear o ver a sus familias"

El asunto llamo la atención de académicos ingleses y poco tiempo después se fue encadenando con una serie de ataques a personas relacionadas a los Derechos humanos. Los ataques llegaron incluso a Mariela Belski, directora ejecutiva de Amnistía Internacional en argentina. Tal vez por esa escalada Amnistía Internacional convoco a especialistas en comunicación, entre los que figuraban Martin Becerra, Luciano Galup y Juan Pablo Pilorget, para realizar un informe sobre estos ciberataques. Así se realizo sobre un relevamiento de 354.000 twits. Los resultados se dieron a conocer en marzo de este año y fue motivo notas en varios medios. Hubo una en Infobae y otra en Página 12. La nota de infobae es bastante caprichosa, no menciona por ejemplo, los nombres de los especialistas y cita muy pocos fragmentos textuales del informe propiamente dicho. Menciona como objetivo de los ataques a figuras que en el informe ocupan otro rol (el de generadores de contenido y cuentas testigo) y omite toda mención a la simpatía oficialista de los grupos de odio. La nota de Pagina 12 en cambio es bastante más precisa. Allí se usa el termino de cibertropa para designar estos grupos.

"AI (amnistía Internacional) detectó regularidades en el modus operandi de las agresiones: “la coordinación –temporal y temática- se realiza mediante la participación de algún guía o figura autorizada por su relevancia dentro del segmento de cuentas afines al oficialismo nacional que funcionan como habilitadoras de un entorno discursivo”. El un segundo momento, que corresponde al ataque serial, “no expone -aunque hay excepciones- a referentes oficialistas en el frente de las provocaciones, sino que los recursos que se despliegan son trolls y bots, es decir cuentas que combinan contenidos generados por usuarios genuinos, destinados a profundizar la agresión, con actividades de retweeteo y faveo orientada a dotar de mayor relevancia y escala el ataque donde se despliegan intervenciones automatizadas y semiautomatizadas”.

En el informe queda claro que las actividades de estos troll están coordinadas y exhiben patrones reconocibles, lo que permitiría suponer no solo financiamiento sino objetivos políticos también. Sostiene la nota
"hay “agentes de diferente rango”: están los habilitadores y los replicadores. Los “habilitadores” construyen el escenario en el que se identifica al objeto de hostigamiento y realizan una intervención que funciona como autorización para el acoso. Luego, se produce el ataque serial con cuentas anónimas o automatizadas y perfiles que, como “células dormidas”, se activan sólo para participar de la agresión."

lunes, 25 de junio de 2018

Urbanópolis: Dominación



Un virus desconocido y mortal destruye cuerpos y conciencias, nadie sabe de donde viene ni como se contagia pero todos tienen miedo. Un hombre sin nombre ni pasado busca desesperadamente la verdad, y el tampoco esta libre de la locura.

Duma Ediciones (2017)
96 Pag. b/n
Guión y dibujos: Ricardo De Luca
Portada: Dario Brabo

martes, 19 de junio de 2018

Aparatear las redes I. El modelo de asamblea.

En mis épocas de militante universitario, que fueron breves por cierto, presencie no pocas asambleas. Interminables fenómenos de participación de los que uno desertaba pasada la hora y media, para preguntar al día siguiente que se había decidido. Recuerdo que entonces resonaba con frecuenta el concepto de "aparateo", se podían escuchar expresiones del tipo "tal partido aparateo la asamblea". Sucediese o no sucediese en aquellos debates (a esta altura es tan irrelevante como aquellas mismas reuniones), es un concepto interesante para pensar como se puede controlar una asamblea. Voy a intentar precisarlo; sería una práctica donde, determinado grupo podría comandar el resultado del debate, a partir de cierto control estratégico de la palabra y una presión (simbólica o física) sobre los interlocutores. Ese control consiste, primero en los términos en los que se propone la discusión, sobre cuya subjetividad estamos bastante avisados, y tiene que ver en con las formas en que desde la propuesta misma del debate se introducen tácitamente sus horizontes de discusión, el horizonte de la pregunta que decía Habermas. Sobre este punto inicial tal vez no haya (en ocasiones) posibilidad de actuar, puede que el objeto de la asamblea, el motivo del debate, exceda a las intenciones de quienes pretenden controlar su resultado. Puede que la realidad se imponga con sus propios términos y no podamos introducir la subjetividad en la propuesta misma.

Una segunda instancia, y es desde donde podemos empezar a hablar de aparateo, tiene que ver una suerte de acceso privilegiado a determinados momentos de enunciación; así, los sujetos de alguna agrupación se alternan para hablar en algunos momentos puntuales, rebatiendo argumentos, proponiendo otros o simplemente descalificando a algún interlocutor. Tienen a su favor que quien modera el debate, dirigirá la conversación hacia ellos cuando algún argumento adverso tome suficiente fuerza. Aquí ya estamos en el terreno mismo del debate y aparece implícitamente la presencia de terceros . Vamos a decir que dentro de esta formulación hay dos posiciones encontradas, la posición primera, la de de quienes "aparatean el debate" y la posición opuesta de aquellos con quienes se confronta. Pero tenemos un tercer actor, que serian aquellos que presencian el debate pero aun no han tomando posición. El aparateo, vamos a anticiparnos, tiene por objetivo influir sobre estos últimos. Un cuarto elemento importante es algo que podríamos denominar como "coro" es decir, cierta cantidad de individuos afines a la agrupación que celebran las participaciones de sus miembros, de buena o mala manera, y abuchean las posiciones opuestas (de buena o de mala manera). El coro es coro porque esta cordinado y es consciente de su accionar, cumple la función de intimidar a los sujetos que podrían participar con opiniones encontradas, así como dar una imagen de victoria de las opinionen propias sobre las opiniones y argumentos opuestos. Estos cuatro elementos, la propuesta del debate, el control estratégico de la palabra, la intervención de terceros u opuestos y la presión del coro (también podríamos hablar de tribuna) son los que quiero traer al análisis para pensar cómo funcionan o se hacen funcionar las tan mentadas redes sociales.

Formas de participación

En principio vamos a decir que las redes, tal como las conocemos ahora, llegaron con un discurso de pluralidad y participación. Algo que nos recuerda a aquella defensa de Bill Gates en las primeras épocas de la internet, cuando decía que lo fundamental de la web era su característica democrática. No recuerdo bien la frase pero destacaba que en internet es igual de accesible la pagina de una gran corporación como la de una pequeña empresa y ambas cuestan lo mismo. Lo que no implica, podemos decir ahora, que sean igualmente visitadas. El punto es que las redes se nos presentan como espacios altamente democratizadores, donde cualquiera puede hablar y todos tienen (en teoría) la misma visibilidad. Pero cómo funciona esa circulación de la palabra y principalmente como es esa visibilidad.

Voy a pensar en las dos redes más populares hoy (no sabemos por cuánto tiempo más), Twitter y Facebook. Pensando en términos de ARS (estudios de redes sociales), en el primer caso podemos hablar más de una lógica de red estrella, donde un nodo es "seguido" por muchos nodos. Los Twit son mensajes cortos de 280 caracteres (que en principio eran 140) pudiendo incorporar imágenes. Propone un juego asimétrico, porque la voz de una celebridad, que posea muchos seguidores, tendrá mucha mayor llegada que la de un "cualquiera" que posea menos seguidores. Si bien todos los twit son accesibles, porque la red tiene un carácter público, no todos circulan de la misma forma. Hay que observar que ser seguidor de un usuario no convierte a ese usuario en seguidor mío, de ahí el principal carácter asimétrico de las relaciones que propone Twitter.

Facebook en cambio propone un juego mucho mas simétrico, ya que en principio funcionaba como una red de amigos, cada usuario se vinculaba con otro y cada uno podía acceder a publicaciones del otro. El principio de relación es reciproca. Aparece aquí el concepto de "muro" que son como páginas web personales donde cada usuario publica un estado (es decir un texto sin límite de caracteres), una imagen, un video o un link a alguna pagina fuera de Facebook. El muro funciona aquí como un espacio personal del usuario, integra el propio perfil pero le agrega dinamismo, y allí, al muro irán a parar todas nuestras intervenciones en la red ya sean públicas o privadas. El muro puede ser intervenido por terceros usuarios (alguien puede poner algo en tu muro) pero el usuario tiene completo control sobre su muro (yo puedo configurar las opciones de mi muro, y así, por ejemplo, rechazar posteos de terceros ).

Los primeros tiempos de Facebook parecían centrarse en producir relaciones, proponiendo amigos y posteos. En sus primero tiempos avisaba por mail cada interacción, volcando desde los mails las relaciones. Esa notificaciones que salían de Facebook iban a parar dentro de nuestro espacio en una sección de notificaciones (desplegable desde un botón del menú) donde se registraba lo que había pasado y la red nos informaba. Así al entrar al Facebook, podíamos ver "que había pasado". Las interacciones se producían en los comentarios de los posteos y en los botones de reacción (los famosos "me gusta"). Hay un límite de amistades, es decir, de contactos, de 5.000 personas, lo cual parece resguardar cierto carácter simétrico de las relaciones. Luego se incorporaron las páginas personales (de personalidades famosas o "fan page") o de empresas o asociaciones, que no poseen limites de seguidores. Y más tarde aparecieron los "grupos" que funcionan como foros, donde los usuarios, que previamente se unieron al grupo, pueden compartir links imágenes o textos. Algo que comparten ambas redes y es fundamental para pensar la circulación de contenidos es lo que podemos llamar "pantalla de inicio", que viene a ser la pantalla de contenidos que nos propone cada red cuando entramos en ella. El criterio de lo que allí vemos viene marcado por los contactos que tenemos, así en Twitter vamos a ver los twit de los usuarios que "seguimos" y en Facebook veremos los posteos de nuestros "amigos". Los distintos algoritmos que comandan la aparición de estos contenidos se basan en las interacciones que hemos tenido con los usuarios que los comparten (ya sea intercambio de mensajes, comentarios y distintas reacciones sobre las publicaciones, ya sea los "me gusta" o los "emoticones") y la interacción que cada posteo tenga (esto significa que ante cada cometario que tenga un posteo es más probable que lo volvamos a ver, si una publicación tiene muchos me gusta también suma probabilidades de que la veamos), al menos así es en Facebook. En Twitter la cosa es más oscura. Primero porque como ya observe, Twiter propone relaciones asimétricas y por tanto el margen de interacciones es mucho más reducido (aunque mantiene los mismos elementos de interacción, reacciones, comentarios y comunicación directa). Del mismo modo, la enorme cantidad de Twitts hace que la selección de lo que vemos sea más caprichosa.

El uso mediático de las redes

No hay que hurgar demasiado para detectar el rol que los medios tradicionales (la prensa grafica, la radio y la televisión) le han otorgado a las redes. La frase común es "en la redes se dice..." y la semejanza es inmediata con él "en la calle se dice...". La redes se han convertido, o mejor dicho, los medios han convertido a las redes en el objeto ideal donde construir (o simular) la voz de la gente. La "voz de la gente", hay que decirlo, nunca fue otra cosa que una manera en que el sujeto de enunciación, autoriza en los demás aquello que quiere decir. Pero ese "en la calle se dice..." tenía la ventaja, para los medios, que era realmente incomprobable, ¿cómo se verifica lo que se dice en la calle? ¿a partir de cuantos casos uno puede suponer que algunas opiniones son representativas de lo social? En general, el se dice en la calle nunca viene acompañado de ningún tipo de estudio ni estadístico ni de ningún otro que venga a verificar la opinión que se le endilga a la calle. En televisión, una serie de entrevistas a cuatro transeúntes se le suele dar una representatividad excesiva. Las redes en este punto nos enfrentan a un problema, porque ellas si ofrecen herramientas para medir la circulación de un contenido, y en este caso, el contenido es la opinión, y aquí la circulación expresa la opinión misma. Nadie reenvía (retwitea) una frase que no comparta. Recupero ahora la metáfora de la asamblea, en la figura de la calle, para controlar la opinión alcanzaba con falsear el resultado de la asamblea, incluso la asamblea misma podía no existir, la calle, en este caso, es una abstracción tan ficticia como la asamblea, y para controlar su resultado no era preciso intervenirla. En cambio ya en la realidad de las redes, que pueden ser consultadas por quien quiera, es preciso intervenir para hacerle decir lo que queremos que diga y aquí aparece nuevamente la idea del aparateo.

lunes, 16 de abril de 2018

La Señal Ciencia y Misterios

Para seguir con esta especie de relevamiento de mis participaciones en otros medios (ya sea como Antropologo, Historietista, Musico o Opinador barato) ahora comparto el video de la entrevista que me hizo Fernando Silva Hildebrant para su Proyecto La Señal Ciencia y Misterios, donde se ocupa principalmente de las explicaciones cientificas sobre los fenomenos paranormales.

Tambien se interroga sobre el proceso artistico y los medios. Esto fue en junio del año pasado, cuando organice junto a "Los Hijos de Juana" una jornadas de reflexion sobre historieta en el centro Cultural Caras y Caretas. Se puede ver el video en You Tube aquí. Mas alla del actividad que motivo la entrevista, resulto en una charla muy interesante sobre la escritura, el arte y los medios.

lunes, 9 de abril de 2018

Rodetes de Punta

Hace un par de semanas fui invitado al programa de Radio Online "Rodetes de Punta" donde participa el gran Kokin Kokambar y conduce Veronica Falco. Estuvo tambien invitado otro gran amigo, Brian Janchez, asi que fue una charla muy entretenida e interesante. Comparto el link para quién quiera escuchar el programa.