jueves, 23 de febrero de 2017

Máscaras y poder. Identidad y anticolonialismo (reseña de Ich Saracino - Olivetti)

Una tropa de españoles persigue a una joven indígena en medio de la selva, la cantidad de vejaciones que sufrirá de ser atrapada son impensada aunque imaginable. Yaretzi huye desesperada de sus pretendidos nuevos amos y cuando parece que ha sido capturada un enorme oso surge de la selva y ataca a sus perseguidores. Solo uno huye con vida. Y herido, el enorme monstruo justiciero se desmorona. Pierde su forma y descubrimos que se trata de un joven indígena, que con el poder de distintas mascaras que lleva en su morral puede convertirse en todo tipo de monstruos. Así empieza ICH, la historieta de Luciano Saracino y Ariel Olivetti. Según nos cuenta Saracino "Ich significa máscara y "lo femenino" en lenguaje nahual (o nahuatl)" que según nos ilustra Wikipedia, es un lenguaje de los pueblos que habitaban lo que hoy es México y que llego a constituirse como lengua franca del imperio azteca hacia el siglo XIV.

La historieta, hasta ahora, cuenta con dos entregas. La primera fue realizada originalmente para el proyecto de Historietas Nacionales, un suplemento semanal que se podía descargar de la pagina Web de Telam, allí se fue publicando de a media página por semana. Luego, a mediados de 2015, fue compilada por editorial utopía en un lindo libro de 96 páginas a todo color. La segunda entrega fue editada por la misma editorial a finales de 2016. Aclara Saracino que "Los libros los hacemos con Ariel, para nosotros. No pensamos en la editorial, al hacerlo (somos dueños de los derechos), y lo estamos vendiendo por países, en lugar de lenguas." Lo primero para observar es la estructura narrativa, la primera parte parece haber sido pensada como un álbum francés, como una historia integral, el segundo libro "Furia de cemento" en cambio responde más al formato norteamericano, una miniserie de 5 capítulos de alrededor de 22 páginas por capitulo, más un epílogo de 5 páginas.

Resistencia y Anticolonialismo

La historia explora la posibilidades de cierta resistencia mágica a la dominación española en los territorios de lo que luego sería el virreinato del Perú (al menos esa pareciera ser la referencia geográfica). Ich, ya lo dijimos, es un joven indígena, que por algún motivo que Saracino evita contar, cuenta con indeterminado número de poderosas mascaras, con cuyo uso obtiene poderes relacionados a los seres que esas mascaras representan. Así Ich, transformado en distintos monstros sobrenaturales ataca tropas españolas en diferentes puntos de esa América salvaje. El desconcierto de los conquistadores españoles es altísimo "un jaguar gigantesco en las costas de chancay" ataca y asesina cientos de españoles, otra bestia indescriptible "sorprendió al bueno de Tambuscio en Antioquia", en Inchahuasi, una serpiente de cien metros se lleva la vida de miles de soldados. Cuando Ich salva a la muchacha (yaretzi, al principio de la historia) se detona la primer contradicción que va a marcar el sentido de la historia. Por salvar a la muchacha Ich llega tarde para salvar a su pueblo "su misión no era rescatar a una muchacha-¡una sola muchacha!-de las garras del invasor...su misión era proteger a los suyos" e Ich, viaja con todas su fuerzas, convertido en ave para llegar a salvar a los suyos y "deseo con todas sus almas que no fuera demasiado tarde, aun".
La historieta podría definirse cómodamente como un relato anticolonial, donde los personajes disputan todo el tiempo una batalla perdida, luchando contra el tiempo y la historia que no puede menos que avasallarlos. Yaretzi ocupa de poco el lugar de la conciencia, su nombre (nos cuenta Saracino) significa "aquella que siempre será amada" aparece en la historia para consolar a Ich en su guerra perdida, para calmar su desesperación, la desesperación del que teniendo un gran poder no puede cambiar el curso de la historia. Ich está desesperado viendo morir a los suyos y se pregunta "¿con que se cura el dolor del alma?" y Yaretzi responde "no hay ungüento, ni yerbas especiales...pero ven conmigo...tengo una caricia que lleva tu nombre en mi mano" la historia avanza en ese sentido, con los impresionantes dibujos de Olivetti y el fascinante vuelo poético de Saracino. Luego los españoles traen un inquisidor para vencer a los innumerables y sobrenaturales monstruos que resisten la invasión, así aparece en la historia el siniestro Sebastián de Loup, cuya cacería de Ich encauzara el resto de la historia hacia su trágico final.

Furia de cemento, conexiones entre dos universos.

La segunda entrega retoma los puntos elementales de la historia, siguiendo el derrotero de estas poderosas mascaras pero con un registro más cercano a la narrativa de superhéroes. Ahora la aventura se traslada al presente, a una ciudad indeterminada que por la arquitectura que dibuja Olivetti podría ser nueva york o chicago. El protagonista es Curt, una suerte de marginal que paso un tiempo en prisión, ahora espera un hijo, busca trabajo y practica parkour, esa disciplina donde se atraviesan distintos obstáculos urbanos de manera casi acrobática. En uno de esos entrenamientos termina siendo reclutado por unos personajes siniestros comandados por Thomas Wolf, para llevar a cabo un robo. Tiene que robar unas antiquísimas máscaras, las mascaras de Ich terminan detonando en Curt los poderes. Y aquí se produce una inversión respecto a la lógica del primer libro, donde parecía que Ich obtenía los poderes de las mascaras, ahora descubrimos que Ich es una persona especial que puede canalizar el poder que contienen las mascaras. No alcanzan las mascaras para convertirse en monstruo hay que primero ser Ich. En el robo, Curt se prueba una máscara y se descubre a sí mismo, es perseguido y herido. La secuencia es semejante a la primer secuencia del primer libro, donde Ich herido es curado por Yaretzi (incluso hábilmente saracino repite algunos diálogos), ahora es curado por Xue, quien lo introduce a una suerte de guardianes de las mascaras, son ellos quienes lo introducen a la verdad "nosotros le decimos Ich. es una fuerza que habita en un y solo un ser humano por vez. Cuando ese ser humano deja de vivir en este plano , el Ich pasa al siguiente portador".
La historia atraviesa entonces el dilema de Curt si asumir el destino de Ich o continuar con su vida, buscar un trabajo ser un buen esposo y padre. El dilema existencial se traslada, en unos diálogos brillantes, a una discusión de Curt con sus compañeros de parkour, y una de sus amigas le dice "venimos de familias sin premio (...) nuestros padres y abuelos se escaparon de un lugar horrible a uno que sea solamente malo. Porque en un lugar malo al menos podían salvar sus vidas y las de sus hijos (...) somos lo que nos toco ser y vamos a hacer lo que podamos, con eso". Así Saracino consigue magistralmente conectar esa suerte de anticolonialismo del primer volumen con esta segunda historia que juega más dentro del universo de los superhéroes. Si el primer portador de Ich trataba, desesperadamente, de detener una catástrofe inevitable, este segundo Ich tal vez deba reparar un mundo que ya fue destrozado, un mundo de "gente sin premio". Pero Curt decide quedarse con los seres que ama, el no será Ich. Entonces los guardianes lo alertan sobre su decisión, no puede negar su destino, si lo hace su destino vendrá por él, "no pongas a prueba la capacidad de lo que te habita para salirse con la suya".

Bestiario

El primer libro cuenta además con un extra llamado bestiario, donde con ilustraciones de Olivetti, Sarracino cuenta historias relacionadas a la procesos creativo de la historieta. O mejor dicho, inventa historias que simulan relacionarse al proceso creativo. En realidad se trata de un entretenido ejercicio narrativo donde Saracino, al mejor estilo borgeano, que no pocas veces se ponía como protagonista (él y Bioy Casares) de relatos extraordinarios, introduce historias fantásticas en la vida cotidiano de los autores. Así, tanto Olivetti como Saracino se convierten en una suerte de aventureros en busca de piezas arqueológica en los intervalos de sus tareas de escritor y dibujantes. Debo confesar que al principio leí con cierto desgano estos "extras" que a todas luces se presentaban como simples rellenos para cumplir con la cantidad de páginas, sin embargo a poco de empezar, la dinámica prosa de Saracino, mas su ingenioso humor empezó a atraparme en la lectura. Dedica un cuento corto a la búsqueda de cada mascara.
Antes de la salida del segundo libro, editorial Utopia edito "Ich, libro de viajes" donde rescata los cuentos breves que salieron en el primer número (3 cuentos mas introducción y epilogo) y agrega dos cuentos mas. En uno de esos cuentos, el que más me gusto, Olivetti desempolva unas viejas cartas que venía recibiendo de un opaco sacerdote del interior del país, perdido entre Córdoba y Santa Fe este extraño personaje le escribía cartas en clave a un dibujante de historietas. Ante el enigma de esas misteriosas cartas que en un lenguaje de intriga hacían referencia a las misteriosas mascaras que obsesionaban a los autores, estos deciden ir a buscar a aquel oscuro personaje. Cuando por fin dan con él, el misterioso sacerdote es expuesto a sus intrigantes escritos y dice Saracino "el padre pareció observarlas, mas no lo hizo. Lo que sí hizo fue tomar un lápiz y dibujar sobre una hoja, palotes" Saracino prosigue el relato aclarando que Olivetti que es experto en idiomas cuneiformes como "el elamita, el hitita y el luvita". Y el dibujante preguntó "¿es cuneiforme?" a lo que Saracino responde "creo que son más bien rayitas." Luego aclara "mi socio se vio desilusionado al comprobar que, si, eran rayitas" los historietistas - arqueólogos vuelven a sus cosas comprendiendo que el misterioso padre "no era un genio y si todo lo contrario."

La identidad de los que nacen sin premio

Si tuviese que decir que trata Ich, diría que al menos la primer parte es un relato sobre la resistencia, de resistir a un invasor, que como lectores (ubicados fuera del relato) sabemos que se impuso, por eso el relato de resistencia toma un color trágico, el Ich que lucha contra los españoles no podrá ganar, no podrá, a pesar de su poder, torcer el rumbo de la historia. El gran merito de Saracino, es haber convertido este problema en una fuerza narrativa, sin caer en un relato testimonial sobre las injusticias del colonialismo, consigue trasmitir esa desesperación a sus personajes, no porque van a perder, sino porque están perdiendo.
El segundo Ich en cambio es tal vez testimonio de otros problemas, el mundo está atravesado por múltiples injusticias, hay gente que "nace sin premio" y su única opción es hacer lo que pueda con eso. El centro más bien podría ubicarse en la identidad, Curt se pregunta quién es, los guardianes le dicen que es Ich y en el fondo siente que debería hacer algo con este poder que descubrió tener. Si el hacer es importante, ese hacer debe definirse desde la lucha(porque es un mundo injusto). ¿qué pasa si se reniega de esa identidad, que pasa si no se lucha?. El sentido trágico se presenta cuando uno cree que puede elegir. Hacia el final, Curt se termina convirtiendo en Ich, y desde la tragedia que lo convierte en Ich comprende que no puede serlo sin luchar.

domingo, 8 de enero de 2017

Entrevista "Impuro 7 Veces" (13/12/2011)

La génesis de Impuro puede sintetizarse en lo que nos dice David Salomon (guitarrista y cantante) “empiezo a trabajar en una peluquería y lo conozco a Marce”. Marce es Marcelo Viscomi (también guitarrista y voz) y a esta altura ya podemos intuir que los dos guitarristas de Impuro 7 veces, banda formada en el 2009, trabajan en peluquerías. Y es un dato importante porque a lo largo de la nota verán, como algunos contactos se hicieron en la peluquería. Es más, la nota misma la hicimos en una peluquería.
El resto de la banda está formada por Luis Sotelo en batería y Nicolás Cataneo en Bajo (recién ingresado en la banda). El año pasado grabaron su primer trabajo, un disco de 7 temas, del que no están del todo conformes. Sienten que el sonido final, resultado del proceso de grabación, no los representa del todo, ya que no fue grabado por “alguien que se dedique al metal” sin embargo, la experiencia de grabar, admiten “nos enseño muchísimo, porque aprendimos a escuchar mas, aprendimos como, por ahí, ecualizarnos”. Impuro es una banda con un sonido poderoso, con unas liricas interesantes y que comienzan a transitar, con mucha pasión, el camino de la música.

¿Cómo se acercan a la música?

David: yo desde chico, desde que tenía 7 años. Empecé en la iglesia, nada que ver. Tocaba la guitarra en la iglesia. Me gustaba la onda de la música y que se yo. Y cuando fui creciendo empecé a escuchar otro estilo de música. Y no deje de tocar nunca. Gracias a dios (risas) Estudiar no estudie jamás, nunca fui a un profesor, todo lo que aprendí, lo aprendí de Marce o mismo de ir tocando. Soy una persona que algo me gusta y me pongo a full para sacarlo. Todo fue así. Igualmente en un principio, cuando empecé a tocar metal, el padre del baterista de ese entonces de la banda nuestra eran unos chabones que eran plomos de Hermética. El chabón sabia como subirse al escenario, como manejarse como tocar, y el por ahí que me enseñó mucho lo que es usar la viola, las afinaciones. Porque obviamente no es lo mismo tocar lo que yo sabía tocar, a tocar metal y machacar y todo eso. Por ahí el me inicio, digamos.

Luis: Lo mío es sencillo. Puse play al cd de La Renga cuando tenía ocho años y me rompió la cabeza. Escuche al batero, escuche el otro cd, escuche el otro cd. Tenía la batería arriba, yo veía el dvd de la renga y decía “ah esto estaba haciendo el chabon” subía, lo copiaba y hasta que no salía no bajaba y así empecé, escuche otras bandas. Siempre con lo mismo. Estudie, tengo técnica. Pero ahora ya que termine el colegio quiero ir a un instituto privado y ya ser profesor de batería. Estudie como dos años. Pero quiero tener la chapa de músico cesionista y profesor. Y la mayoría, todo lo que sé, lo aprendí solo, porque capaz el profesor me enseñaba a tocar jazz, blues u otros estilos que a mí no me llaman mucho para tocar en banda. Pero después empecé a escuchar metal, otras bandas más pesadas. Me prestaron un doble pedal, equipe mas la batería y ahí empecé. Y después cuando me llamo Marce y me dijo que quería un batero que toque metal, me puse a ensayar y ensayar. Cuando fui al primer ensayo con ellos me gusto y ahora estoy en la banda.

Nicolás: Yo empecé con la música a los 13, 14 años más o menos. El bajo lo elegí por parte de mi hermano, siempre hablaba que a él le gustaría tocar el bajo. Yo no entendía nada de música. Escuchaba muy poco, mi viejo me hacia escuchar música. Tenía dos hermanos y mi viejo. Un hermano y mi viejo escuchaban rock y el otro, cumbia. O sea yo escuche de todo. Desde la peor cumbia hasta el mejor rock y el blues, todo. Bueno, me metí con el bajo, por eso me decía “quiero escuchar el bajo” y le preguntaba a mi viejo. ¿Qué era el bajo y que sonaba en el tema el bajo? Y Cuando lo escuche me gusto mucho y un regalo le pedí que sea un bajo, juntamos plata con mi viejo y me compre un bajo. Con laburo me compre el primer equipo y empecé. Estudie tres años, un año y medio. Ahora deje. Y estoy acá en la banda porque hace poco el (Marcelo) me llamo, que tuvieron un problema con el bajista y querían que participe en la banda. Yo ya la conocía toda la historia porque bueno…me cortaba el pelo con el (risas) y siempre hablábamos de la música y todo. También con él llegue lejos con la música porque me hizo conocer el metal. Me gusta más el metal porque me gusta lo agresivo del bajo que ahí conocí.

Marcelo: A la música entre parecido a él (David) en mi casa son todos evangelistas, del primero hasta el último. Y nada, mi hermano en mi casa siempre toco, tocaba el teclado. Un día para mis 17 por ahí, de regalo de cumpleaños me regalan una batería. “toma, sentate y toca que falta un baterista en la banda de la iglesia”…y nada, así sin saber tocar, hacia bases nada más. Y empecé a tocar la batería, más que bases y algún que otro rulo pedorro no hacía. Hasta que un día dije “no, esto es un embole, si toco solo es una cagada” y me puse a estudiar viola. Probé primero con un viejo que no me gusto, enseñaba folklore y toda esa garcha. Hasta que encontré un chabón que me enseño directamente a tocar rock.
Me dijo a vos te gusta el metal, vamos a empezar con metal porque es lo que a vos te gusta sino no le vas a poner pilas” y estudie 6 años con el loco. Después me puse a dar clases con él, a laburar de eso también y nada, mientras tocábamos en todos lados, yo con el toque viola, toque bajo, toque batería. Hacíamos fusión con un montón de chicos, estaba copado. Armamos una banda con él, que también estuvimos tocando casi dos años, estuvo bueno. Hubo un tiempo que deje de tocar, porque habían pasado un par de cosas que no me gustaban, un par de peleas así y dije “bueno, no toco mas” Estuve enseñando a chicos, o armando a otros chicos pero yo no tocaba. Y nada, después empezamos a tocar con David, que yo me sume a la banda de él. Paso una peleíta, esto y aquello, hasta que nos separamos, cuando nos separamos apareció Luis con el otro bajista y ahí armamos Impuro. Después volvió el flaco (David), y empezamos a tocar con el flaco: a hacer mas temas nuevos a buscar unas bases más…a tratar que de no sea…¿como te puedo decir?, que no pase por el heavy clásico, que no pase por el heavy argento de la doble al taco y nada más. Que también, la idea del nombre, impuro, viene por ahí. Que no sea el metal puro, que de una forma tiene que ser y ya. Sino tratar de buscar algo diferente, un corte, una vuelta.

¿Viven de la música, alguno vivió de la música en algún momento?

Marcelo: yo en un tiempito enseñe, pero tampoco viví, digamos.

Luis: lo que sí sé. Que estaría buenísimo. No importa si me cago de hambre, pero es lo que me gustaría hacer. Si me alcanza para viajar en bondi y para bancarme mi batería estaría buenísimo. Es lo que me gustaría hacer. No depender de nadie, vivir de lo que vos haces y de tu esfuerzo y nada más.

¿Tuvieron dialogo con alguna discográfica, representante?

David: todo, las fechas, lo que sea, siempre caminamos nosotros y por suerte., cada vez que tocamos en un lugar, nos va bien y de esa fecha nos salen más fechas en el lugar y nos llaman más personas.
El tema de las asociaciones de músicos, la UMI, el SADEM, bueno SADAIC, AADI. ¿Tienen relación con alguna?

David: No. Algo me habían comentado de eso. La verdad que lo que fue estos últimos 6 meses estuvimos a full y es como que no hubo tiempo para buscar otro lugar para tocar. En noviembre tuvimos cuatro fechas. No tuvimos tiempo.

Sobre tocar en vivo, Las veces que tocaron en vivo ¿Cuántas fueron y cómo?

David: Noviembre fue un mes que estuvimos a full, o sea, nos salieron fechas de lugares que no conocíamos. Hemos ido a tocar a Jose C. paz a un encuentro de Motos, tocamos por primera vez en San Martin en el coliseo del rock. Y es un buen lugar que nos dio la oportunidad también de tocar con Jason. Tocamos también en flores en Planta Alta, donde tocamos bastante seguido.

¿Y los arreglos para tocar como son?

Marcelo: en realidad depende del lugar. Ponele, en el coliseo no te cobran. Pero depende más del lugar.
El tema siempre es a entradas, te dan un talonario…

Marcelo: y arreglas con eso, vos tenes que poner cierta cantidad de plata y después con las entradas vos lo recuperas. Por suerte casi siempre o se llego, o hubo un par de veces que hubo ganancia, o se llego al borde, pero perdida…las últimas veces. Al principio si perdimos.
¿Qué piensan de esto, está bien, está mal, habría que corregirlo?

Marcelo: Y como corregir; sí. Porque en realidad vos estas brindando un show y estas pagando para brindar un show…
David: y aparte te llaman. Tenemos la suerte…de que nos llaman a nosotros.

Marcelo: las últimas fechas fue que nos llamaron. No fuimos nosotros a golpear la puerta “quiero tocar, quiero tocar”. Por suerte de agosto para acá fue un cambio en la banda…de agosto para atrás había que ir llamando, levantar el teléfono “¿tenes lugar?” de agosto para acá fue “¿che, chicos cuando pueden, hay tal fecha?”.

Luis: Igual creo que me sobran los dedos de una mano para contar las veces que no tuvimos que sacar plata de nuestro bolsillo para pagar la fecha. No hay problema, porque una vez que estas arriba del escenario te olvidas de la plata, te olvidas de que te esforzaste para pagarlo porque disfrutas estar tocando.

David: cuesta tanto llegar al escenario, que cuando estás ahí. Eso es lo que hacemos nosotros y lo que se habla antes de tocar “saben lo que costo”. Sea el escenario donde sea, ya sea escenario o tarima, o mismo sobre el piso. O sea, costo un montón llegar acá, y le damos con todo. Tratamos siempre de dar lo mejor.
Y les da margen de negociación, que los llamen.

David: Antes siempre tocábamos, abríamos el show, ponele ahora te mandan de telonero. en Planta Alta nos dieron la notica hace poco que las fechas, las que vengan, van a ser nuestras. Pero eso no te da negociación, te dicen por tirar un numero “tenes que poner 600 mangos de sonido y nosotros te damos, no sé ¿50 entradas?” y te ponen un precio, de las entradas tenes que dar un porcentaje, 10%...lo que sea. O sea, pones un montón de plata. En Planta Alta, en san Martin no. En San Martin nos dijeron: “esta Jason, le damos 40 entradas, de las 40 ustedes nos tienen que dar 10 pesos por entrada, ustedes hagan lo que quieran”

Marcelo: pero lo que tiene de bueno eso, es que cuando hay una banda grande, en el caso de Jason. En el coliseo del Rock hay dos escenarios, o sea que está lleno de bandas, todos los viernes, los sábados y lo que esta bueno es que en el coliseo del rock habíamos tocado una vez sola y cuando toco Jason, nos llamaron a nosotros. Te da un poco de chapa.

David: aparte como nos trataron. Jamás pasa eso. Siempre te convidan con algo, no se, la barra te dice “pedí dos cervezas”…ese día no. Era “¿Qué necesitan, que quieren?” no sé, les podías pedir lo quieras y te lo daban, nos trataron como…

…músicos.

David: como músicos. La primera vez que nos trataron como músicos.

Luis: es la primera vez que respetaron lo que hacíamos.

¿Cómo componen?

David: la idea de música. Casi siempre salen de Marcelo. O en un ensayo sale una base de Luis y una idea de viola de Marcelo y después de eso, la música se va armando entre todos. No es que viene Marcelo y te dice “este es el tema entero, se toca así…” No.

Nicolás: se arma entre todos el tema.

Marcelo: yo creo que también pasa por ahí, de traer una base y a partir de la base, nosotros lo que tenemos, es que tenemos los tres como diferentes escuelas. El (Luis) es un batero recontra técnico que capaz que viene con ese corte “no acá voy más rápido, acá freno, acá va esta doble…” yo capaz que tengo un poco de heavy más clásico, más viejo, el (David) tiene un poco mas de slipknot, algo mas…y la idea se va tomando desde ahí, desde la fuerza que busca el, de los cortes que busca el, de lo clásico que busco yo. Y la melodía se va armando de ahí, más o menos.

¿Y cómo aparecen las letras?

Marcelo: el tema de las letras, la mayoría son mías. Hay tres o cuatro temas que vienen del flco (David) Mi forma de componer, capaz que es…siempre, te guste o no te guste, lo que escribís, es por algo que te paso, aunque no quieras. Siempre vas a trasmitir algo de eso que te paso, algo que viviste. Yo hablo mucho de venganza o de algún rencor, un poco de ira. Por ciertas cosas que te pasaron en la vida, o con la religión, o con una persona y de un rencor que siempre te queda adentro.
A partir de ahí surgen muchas letras. Pensando en alguna persona, pensando en alguna situación: viene por ahí. El tema de la melodía de como armar un tema musical, yo en mi caso lo armo a partir de eso. Tengo una letra y a partir de lo que dice la letra quiero que la música transmita lo mismo. No voy a hablar de venganza, de muerte con una música suavecita. Trato de buscar un acorde que me diga algo de acuerdo a lo que vas hablando. Capaz que el tema de la melodía es mas grupal ¿viste? Pero la letra es un toque más individual.

El disco ¿fue auto gestionado? ¿Cómo lo grabaron?

David: fue en un estudio de grabación, esta todo trabajado separado. Si vos escuchas el disco, hay juego de voces. Todo lo que fue grabado ahí, fue grabado por separado. Los solos, los cortes, la batería, todo por separado. Todo lo bancamos nosotros. mira casi siempre pasa eso. Es muy difícil que alguien ponga algo. Creo que acá en argentina es muy difícil. Más por el estilo que hacemos.
El tema de las discográficas, ¿lo ven como un futuro posible?

Luis: es un deseo. Nada más, por ahora. Mas a futuro, que se yo, s e puede llegar a grabar algo de mejor calidad o cambiar algo que capaz que no encaje. Pero yo se que con la base que tenemos, que se yo, capaz nos haga falta un mejor sonido.

¿Qué piensan sobre la opción que da a las bandas la internet, los medios digitales? Hay bandas que graban el disco y lo suben directamente a internet para que se los descarguen gratuitamente.

Luis: lo que pasa es que capaz que lo subís a internet y sin querer lo escucha alguien que te puede dar una buena mano.

Nicolás: claro, es más fácil que escuche una persona capaz con una radio o algo por internet que en un recital.


* Esta entrevista se publico originalmente en el número 4 de la Revista digital "Noviembre", en diciembre de 2011. Las fotos son de Alejandro Spataro.

domingo, 18 de diciembre de 2016

La novia fugitiva y el cruce de los mundos

Hay situaciones que condensan muchas cosas, situaciones típicas (porque suceden con cierta regularidad en formas muy semejantes) que involucran una gran serie de elementos y acontecimientos. Una de esas ideas fuertes es sin duda, la que resulta de la imagen de una novia fugitiva. Es un casamiento interrumpido, con todo lo que eso implica, una unión de familias que no se realiza, un novio despechado, y traicionado en sus expectativas, y una mujer que escapa. ¿Pero de que escapa y que esperaba ese novio despechado? Así empieza "Fey" la historieta de Emilio Balcarce, Jok y Darío Brabo, con un novio despechado y furioso que esperaba de su unión muchas más cosas de las que suponemos. Del otro lado la novia que huye es Fey, pero no huye del pueblo ni del país, huye del mundo, o al menos de ese mundo al que pertenece. Y es que esta situación típica que dispara la historia no sucede en nuestro mundo, sino en el mundo de las hadas y los duendes, Fey es un hada y su prometido un oscuro señor que pretende aumentar su poder con ese matrimonio.
Como sabemos el guionista Emilio Balcarce (reconocido autor de las revistas de Record y Columba) se ha especializado sobre todo en la Ciencia Ficción, donde ha descollado con la magnífica "crónicas del tiempo medio" junto a Juan Zanotto. Fey significa para Balcarce la primera incursión en este género de fantasía. Y según sus propias palabras eso se dio para aprovechar las aptitudes artísticas de Darío Brabo" experto en dibujar brujas, duendes, gnomos y otros seres fantásticos" pero además agrego cierta dosis de "erotismo", otro elemento "siempre presente" en las historias de Balcarce, así Fey se convierte en un hada sensual "ingenua pero voluptuosa" que atraviesa mundos pero "no dispuesta a complacer el deseo sexual de su héroe".
El otro personaje principal de la historia, el héroe, Reuel, es un empleado de un local de taxidermia que termina siendo abordado por Fey en su huida del mundo feerico. Así el humano y la novia fugitiva deben huir de los esbirros del señor oscuro que exige que se la traigan "en pedacitos o como sea". La trama de aventuras se va tejiendo en la huida de Fey y Reuel en una realidad, que a medida que avanza la historia vamos descubriendo que está completamente intervenida por fuerzas y seres mágicos que pelean entre sí. Hay grandes futbolistas cuyos talentos provienen de poderes mágicos y gnomos y duendes escondidos en los tuneles del subterráneo.

Luego nos enteramos que en la huida de Fey del mundo Feerico, el lord oscuro, su prometido, termino por derrocar al reino de las hadas y ahora busca extender su poder hacia nuestro mundo. La historia se convierte en una lucha por la supervivencia de ambos mundos. El guion de Balcarce consigue atrapar al lector con un saludable ritmo de acción y humor. Alcanza grandes niveles cuando comienza a definir los costados políticos del mundo Feerico, una especialidad de Balcarce, donde las hadas y los Lords están mortalmente enfrentados. Por el lado del dibujo de Darío, es narrativamente impecable y atractivo visualmente.

Algunas palabras sobre cómo llega Fey

Luego del cierre de Record y Columba el notable guionista de ciencia ficción Emilio Balcarce prácticamente había abandonado la historieta, dedicándose desde entonces exclusivamente a tareas periodísticas (actualmente es director de policiales del diario crónica). De allí proviene justamente el contacto inicial con otro gran autor, pero más cercano a nosotros Jok, que por intermedio de un contacto en común (H. Ceferino Lopez) pudo reunirse con Emilio y convencerlo de retomar el sendero de la creación de historietas. Surgieron los primeros trabajos conjuntos entre Jok y Balcarce que aprovechando la trayectoria de Balcarce consiguieron lugar en las revistas italianas, que en su momento fueron el destino final de las historietas de Columba y Record. Así llegó "funeral" que aquí fue editado por Historieteca editorial, luego "terminal", "Nightmare", editado por Fog Of War, y "Valkiria", Editado por Rabdomantes ediciones, luego de eso llega "Fey". Aquí el dibujante es Dario Brabo y aunque Jok figura también en los créditos, confiesa haberse dedicado a juntar a Balcarce con Darío (haciendo alguna virtual, y según Jok, imaginaria, supervisión de ambos) . En palabras del propio Balcarce, Jok le propone Fey "para darle trabajo en Italia a un talentoso dibujante amigo suyo".

Llega DUMA

Alguna vez, Trillo, comentando la temprana edición argentina de Sarna (con dibujos de Sanz Valiente), dijo que los reflejos de los editores argentinos consiguieron que esa historieta se editara en argentina antes que en Francia, para adonde había sido originalmente producida. Entonces y ahora pienso que no es una cuestión de reflejos sino de proximidad, pasa que los editores argentinos están mas cerca de los autores y por eso pueden aventajar al editor europeo. Sucede lo mismo que a los fabricantes chinos que pueden acceder a los I Phone antes que sus creadores de Apple en EEUU. Algo de eso paso acá, ya que mi amistad con Darío nos permitió tener acceso a Fey y poder editarlo.
Tenemos la edición compilada de Fey antes que los italianos, para donde la historieta fue originalmente producida. Así, con este artificio de reflejo y proximidad, arranca Duma, el nuevo sello editorial que junto a Dario Brabo hemos creado para poder editar nuestras obras y las obras de algunos otros autores que, consideremos, merezcan editarse.


sábado, 29 de octubre de 2016

Valor y Hogar, reseña de "Wampum y Wigwams"

Wampum y los Wigwams es un libro de 137 páginas con guion de Gustavo Schimpp y dibujos de Quique Alcatena (publicado este año por Loco Rabia y Milenario ediciones), se compone de 10 historias unitarias ambientadas en los "pueblos amerindios de la zona noreste de América del Norte, ubicados en la región de los grandes lagos principalmente" comenta Schimpp. El hilo conductor entre las historias son justamente los Wampum y los Wigwams, los primero eran unos objetos sagrados que estos pueblos utilizaban como monedas y los segundos son los nombres nativos para sus tiendas.
Estas historias se publicaron originalmente en Italia (en las revistas de Eura) alrededor de 1996 y cito nuevamente a Schimpp "La idea original fue hacer una serie encubierta, es decir, historias unitarias con un hilo temático que pudiera darles una identidad única. No hubo planificación (...) Es más, el orden en que se publicaron en el libro no es el orden en que se escribieron ni que se publicaron en Italia. Cuando llegamos a la historia 9, Quique (Alcatena) creyó que deberíamos darle un cierre y se nos ocurrió para la 10 contar una historia que cerrara aquella primera sobre el Wendigo." Señala además que la fuente de inspiración para la historias fue el folclore de esos pueblos y solo la historia "4 iroqueses" adapta una leyenda indígena. El resto de las historias incorporan elementos fantásticos de diversas leyendas de manera caprichosa.

Moneda y tienda: Valor y hogar

Las historias van siguiendo ese derrotero, atravesando distintas tribus que sin embargo conservan entre si algunos objetos y tradiciones comunes. Un cazador que en su primer excursión "su iniciación" se cruza con el Wendigo (animal mitológico cuya imaginería podemos rastrear en muchos géneros artísticos), en la lucha pierde un ojo y aunque no pudo matarlo, solo lo venció y "es suficiente para un guerrero". En otra historia, otro guerrero, ahora un "Oneida" debe redimirse luego de haber mostrado cobardía en combate. Estaqueado, golpeado y torturado espera la salida del sol para cumplir su promesa, para resistir, limpiar su vergüenza y liberar las almas aprisionadas por el chaman enemigo. El texto de Schimpp no escatima ni recursos narrativos ni lirismo "y mientras muerde su lengua a punto de sangrar le pide fuerzas a Orenda, el gran espíritu, para soportar un poco más, hasta el amanecer. Porque así lo prometió. Porque así se lo exige su corazón..."
Las historias sin tinte moralizador ni aleccionador, problematizan dilemas humanos. Schimpp consigue narrar historias humanas sin perder nunca la diversidad de los mundos que cuenta, sin sobreactuar ni estereotipar, expresando las particularidades de estos pueblos (que un poco describe y un poco inventa), y alcanza a mostrar las diferencias, no en su dimensión histórica sino en la dimensión de la diversidad humana. Los indios de Schimpp son conflictivos, ambivalentes, contradictorios, humanos. En otra de las historias "el falso rostro", el iroqués Nekumonta, por miedo, en un sueño asesina a un dios, y desde la noche del sueño la locura lo va acorralando hasta que asume las consecuencias. La mayoría de las historias están narradas en tercera persona, salvo algunos raccontos menores, eso le permite a Schimpp tomar distancia de los personajes e introducir elementos de sus cosmologías y tradiciones pero eso no le impide trabajar la humanidad de sus personajes. Es que en los pueblos indígenas de Schimpp todos son humanos y diferentes y tienen razones para actuar como actúan, incluso cuando lo hacen con crueldad. Por el lado del dibujo, encontramos a un Alcatena con una diagramación de página tal vez más tradicional, donde la destreza esta puesta en la forma de dibujar las cosas y no tanto en la cosas que dibuja. Con una narración exquisita, que dibuja lo que debe dibujar para contar lo que quiere contar Alcatena sigue demostrando porque es uno de nuestros mejores historietistas.

La historieta y la palabra

En una entrada anterior (y lejana) a propósito de un libro de Dago, observe cierta tendencia de la "historieta moderna" que pretende anclar todo su aparato narrativo en la imagen, renegando, prescindiendo de la palabra. En ese momento quise hacer notar el aporte que la palabra, el texto, puede dar en términos de lirismo y poesía. Mencionaba una frase del mismísimo Robin Wood, en algún lugar enunciada, que decía algo así como que "la palabra es a la historieta lo que la música es al cine". Entonces me interesaba denotar la importancia de los textos para enfocar una situación, para inducir una lectura, para crear sentido y clima. Ahora me gustaría agregar algo mas, y es que el uso de la palabra en la historieta implica dos elementos más (mas allá de la función poética). Sucede que hay información que no puede expresarse en imágenes, o no se la puede expresar con la misma eficacia con imágenes que con palabras. Ninguna ciencia social ha prescindido de la palabra para expresarse, ninguna ciencia sin ir más lejos, y en todo caso si se pasa a un leguaje más preciso, no es justamente al lenguaje de los dibujos sino el de las matemáticas. Por tanto si quiero contar acontecimientos complejos, con múltiples matices y antecedentes, forzosamente tengo que apelar a las palabras. Contar la revolución francesa solo con dibujos no solo sería una tarea ardua sino que su resultado sería confuso e impreciso.
Finalmente sucede que el uso de la palabra en la historieta trae consigo la tradición de recursos literarios, formas de contar, de introducir elementos, de construir historias, herramientas que se desarrollaron en la historia de la literatura. Hay un universo de recursos narrativos que se nos presentan cuando decidimos dejar de renegar de la palabra. Y todo esto viene a cuento porque en Wampum y Wigwams me encontré con un saludable uso de la palabra, con bloques de textos bien escritos, con intenciones narrativas contundentes, con vuelos poéticos y sensaciones bien expresadas. Una historieta que no reniega de sí misma.