domingo, 11 de octubre de 2026

La parábola de Motorola, desindustrialización y crisis del capitalismo occidental.



La Historia de Motorola ofrece un buen ejemplo del modo y la forma de las actuales transformaciones del capitalismo. También nos da cuenta del profundo mecanismo de desindustrialización norteamericana, sus narrativas asociadas y los mecanismos comerciales y no tanto, con los cuales el partido comunista chino está influyendo en los acontecimientos. En este breve ensayo pretendo hacer un repaso de la historia de la firma Motorola, su origen y su vinculación con la industria y el desarrollo norteamericano. En este recorrido voy a observar cómo funciona la innovación, la producción material, la formación de un mercado, con lo que implica en términos de prácticas culturales asociadas y finalmente, como la participación del estado (ya sea de modo activo, conduciendo, o en modo pasivo, dejando hacer) ha condicionado y en buena medida auspiciado las actuales transformaciones. Mientras en occidente (y en EE UU específicamente) el estado se retira de la conducción del capitalismo (poniendo en riesgo su propia continuidad) en Asia (y China especialmente) el estado conduce el desarrollo industrial, llegando a sorprendentes niveles de producción con disciplina militar y anticipando una etapa imperial que no va ser positiva para el resto de los países, porque ya empieza a desplegar las malas artes de dependencia y el sometimiento.

 

La Innovación. De la música valvular a la comunicación espacial.

 

Se puede decir que, en sus 98 años de historia, hasta la actualidad, la empresa Motorola atravesó tres grandes transformaciones, de los accesorios para las radios valvulares paso a la innovación del audio automotriz y terminó, por fin, en la industria de la comunicación móvil. Pero vayamos por partes. La historia empieza cuando los hermanos Galvin, Paul y Joseph, fundaron en 1928, la empresa “Galvin Manufacturing Corporation” el objeto principal de la empresa fue la producción de un “eliminador de baterías” para radios domésticas. Para aquella época la radio era una máquina valvular, tenía la dimensión de un mueble, una caja gigantesca de madera maciza, pesada, conectada a grandes baterías internas de ácido, parecidas a las baterías de autos que funcionaban con corriente continua. Era un asunto incómodo y molesto, los hermanos Galvin se dedicaban a la reparación y mantenimiento de estos costosos equipos, en esa actividad fue cuando Paul Galvin vio una oportunidad. El eliminador de Galvin permitía saltar la batería y conectar la radio directamente a la corriente normal, resolviendo el problema de la corriente continua (con el que funcionaban las radios) y la corriente alterna (que es la se usa en los hogares). Así nació la empresa, pero el negocio duró poco porque ya en 1929 las radios valvulares empezaron a salir de fábrica con conexión a la corriente normal. Galvin empezó a buscar otra oportunidad de negocio y la encontró en el desarrollo de una radio para autos.


Para entonces tanto la industria automotriz como la industria de la radio y la comunicación estaban dando sus primeros pasos y vincular ambos mundos era un sueño comercial que flotaba en el aire, pero de difícil realización. En 1930 Galvin inventa la marca Motorola, “Moto” en alusión a los autos y “ola” era la terminación que estaba de moda para los productos relacionados a la reproducción de música (la Fonola, victrola, Rockola eran marcas que responden a esta moda).  La radio “Motorola modelo 5T71” fue la primera radio que se podía instalar en un automóvil. Su instalación era independiente al vehículo original, se trataba de un costoso servicio postventa compuesto por el costo de mano de obra y el costo del equipo, para entonces un vehículo costaba alrededor de 500 dólares (a valores actuales serían 10.000 dólares) y la radio Motorola salía alrededor de 130 dólares (2600 dólares de hoy), como vemos el costo era muy alto en relación al valor mismo del auto. No olvidemos que aún estamos hablando de equipos valvulares que no podían reproducir fonogramas, es decir solo servían para escuchar radio. A pesar del alto costo, el modelo de Galvin fue un verdadero éxito y hacia 1933 mediante un arreglo con Ford, ya varios vehículos se ofrecen de fábrica con la radio Motorola incorporada (con el abono de un extra que era menor al costo de instalación postventa) y muchos vehículos venían con el cableado preinstalado para que el usuario pueda agregar la radio si lo deseaba.

 

Motorola domino el mercado del audio automotriz hasta iniciados lo 80, pero al mismo tiempo desde el principio la compañía de Galvin metió mano en el mundo de la comunicación y aquí empieza una relación como contratista del estado norteamericano, primero con las fuerzas armadas, para quienes desarrolla el “Handie-Talkie SCR-536” (en 1940) y el “Walkie-Talkie SCR-300” (en 1943) que fueron usados en la segunda guerra mundial.




Los SCR - 536 son esas mochilas con antenas y radios que podemos ver en las películas norteamericanas de la segunda guerra mundial. Pero el vínculo estatal no se quedó ahí, desde 1958 (ya varios años luego de la muerte de Galvin) Motorola fue uno de los principales proveedores de la NASA, su tecnología participó de en la comunicación del Explorer I (de 1958, el primer satélite norteamericano lanzado al espacio) pasando por todas misiones tripuladas (Mercury, Gemini y Apollo), y la transmisión del alunizaje fue realizado gracias a la investigación y desarrollo tecnológico de Motorola. Se suele decir que la famosa frase de Neil Armstrong en 1969 “Es un pequeño paso para el hombre, un gran salto para la humanidad", llegó a la tierra gracias a Motorola.

 

Como vemos, hasta aquí la historia de Motorola combina el espíritu innovador, un fundador creativo y audaz, que buscaba conectar experiencias sociales a través de la tecnología, con el desarrollo de una sociedad que a su vez empieza a avanzar hacia la formación de mercados de consumo de tecnología. Eso es lo que implica el avance de la radio valvular doméstica (luego la radio a transistores) y el mercado automotriz. Se trata de una sociedad que puede comprar autos y radios. La innovación, esto es lo importante, conecta mundos que se están desarrollando, y los mercados que resultan de esas innovaciones no son otra cosa que la cristalización de esos mundos en desarrollo. Al mismo tiempo ya podemos notar con claridad la participación estatal, un estado que estimula la investigación y la innovación privada, y, en muchos aspectos, la financia. Como veremos, sin las investigaciones que Motorola desarrolló para NASA, el próximo gran paso no habría sido posible.

 

El primer celular. El gran salto para la humanidad.

 

Cuenta la leyenda que el ingeniero Martin Cooper, director del departamento de investigación y desarrollo de Motorola, en 1973 caminaba por una calle céntrica de Manhattan, llevando en su mano un dispositivo del tamaño de un ladrillo, hablaba solo y, no lo sabemos, pero imaginamos que burlonamente, decía “Joel, aquí está Marty. Solo te estoy llamando desde un teléfono celular, un teléfono móvil real, portátil, de mano”. Esa fue la primera comunicación telefónica por un dispositivo móvil, por un teléfono celular. El tal Joel, era Joel Engel, ingeniero principal de los laboratorios Dell, de la empresa AT&T, el principal competidor de Motorola en la carrera por la comunicación Móvil. El Motorola DynaTAC 8000X, fue el primer teléfono celular, pesaba un kilo y medía 25 cm, se empezó a comercializar varios años después de esa mítica comunicación, en 1983. En el primer año se vendieron en EEUU 300.000 unidades y su valor oscilaba entre los 4.000 dólares que actualizados serán 11.000 dólares, como vemos era algo costoso, muy lejos del consumo popular. Es importante anotar que el mercado de la comunicación móvil requiere la instalación de una infraestructura de red terrestre.  Ese primer celular estaba creado para funcionar con la infraestructura AMPS (Advanced Mobile Phone System) en Estados Unidos, que luego fue extendida a todo el mundo en lo que sentó las bases de la red actual de comunicación, fue la 1G, la red de primera [1]generación.  Otro punto para analizar es la enorme diferencia entre AT&T y Motorola. AT&T tenía el monopolio de la red fija de telefonía en EE UU, era y es una de las empresas más grandes de EEUU, y Motorola, era infinitamente más pequeña. Anotemos aquí que el negocio de la red fija, es decir, el cobro de un abono mensual por el uso de la red terrestre es un negocio que tiene muchísima más rentabilidad que la producción material, ya que involucra un monopolio y un costo de mantenimiento muy distinto (que tiende a reducirse) que el costo de producción (que tiende a aumentar) es decir, la diferencia entre ambas empresas, dada por distintas lógicas de rentabilidad preanuncian los próximos escenarios, como veremos más adelante. AT&T en su carrera por la comunicación móvil había apostado a dispositivos móviles en vehículos, creían que la comunicación con dispositivos más pequeños como el ladrillo de Cooper no eran viables.  Para esta época Motorola sobrevivía por sus contratos como proveedor estatal, de no ser por los contratos estatales, por la participación activa del estado en la investigación, Motorola no habría inventado la comunicación Móvil.

 

 

El mercado de la telefonía móvil.

 

Hasta principios de los 90 Motorola fue el inventor, pionero y único actor del mercado de la telefonía móvil. Los equipos fueron avanzando, reduciendo tamaño y perfeccionando su tecnología, al DynaTAC8000x, le siguieron el 8000s (1985) 8500X (1987), 8800X/8900x, el DynaTAC Classic/ Classic II y ultra Classic (hasta 1993). Pero el salto tecnológico empezó a llegar con la serie Micro TAC, (donde empieza el modelo desplegable, con una tapita que cubre el teclado) compartió mercado con los DynaTAC y luego con la serie Star TAC (el ahora si modelo “Clamshell”, donde el aparato se dobla completamente por la mitad), que reemplazó a las anteriores hacia 1996.


 

Y aquí empezó lo que podríamos llamar, la era moderna de los celulares, cuando ya dejan de ser un objeto suntuoso y empieza su comercialización masiva, entra el gran competidor de Motorola, la empresa finlandesa Nokia, que comercializa el Nokia 1100 y el 5110. Los celulares bajan significativamente su costo y empiezan a ser parte del uso cotidiano, luego va a llegar la posibilidad de los mensajes de texto[2] y en un futuro la posibilidad de enviar imágenes de baja resolución, pero todavía estamos muy lejos de los smartphones. Las redes de telefonía móvil van cambiando de generación, de 1G a 2G (hoy ya estamos pasando al 5G) y hay que observar que representan en sí mismo un negocio aún mayor que la venta de los aparatos mismos. Se configura un mercado de usuarios (relativamente cautivo y monopólico), con líneas pagas, un servicio de abono que requiere que haya cada vez más usuarios con celulares (dispuestos a pagar el costo monopólico de la línea, uso y mantenimiento).Es importante observar que el avance de la infraestructura de la red es lo que permite el negocio de la comunicación móvil. Y esto tiene dos pasos, por un lado, las fábricas de celulares impulsan la construcción de la infraestructura por el negocio de la venta de los aparatos, pero una vez establecida la red, son las empresas que operan la red las interesadas en la colocación de aparatos porque es lo que produce usuarios. Así, estas mismas empresas incentivan la compra, y muchas veces subsidian el costo de los mismos. Los operadores de red empiezan a multiplicarse, y de uno o dos por país que había al principio hacía 2004 ya tenemos casi un promedio de 5 operadores por país. En el rubro de los aparatos entran más competidores, se suma Alcatel, Siemens, Samsung y siguen las firmas. Otro punto a destacar es que durante todo este periodo estos dispositivos se fabrican en los países donde se venden, mayormente en Occidente, Motorola produce en Estados Unidos, Nokia en Finlandia, Alcatel en Francia, Siemens en Alemania y Samsung en corea del sur[3].

 

La innovación tecnológica implicaba también el desarrollo material, en cada país se producía el conocimiento, la ingeniería tecnológica y la producción material que resultaba. Sin embargo, como observe en otro lugar (pantalla del nuevo mundo) algo estaba pasando en el subsuelo, el capitalismo estaba transformando su naturaleza económica y eso empezará a verse en la próxima etapa del mercado, que será también el final de Motorola.

 

 

El RAZR V3, la deslocación, Blackberry y el final del celular analógico.

 

Hacia principios del 2000 se produce una explosión aún mayor del consumo de celulares, no es de extrañar, las redes terrestres empezaron a completar todas las zonas posibles del globo. Llegó el 2G, y el avance de diseño y producción abarató[4], y volvió mucho más práctico el uso de celulares. El precio promedio de los celulares pasó de 2000 USD a 180 USD entre 1994 y 2004. Se estima que en 2004 se vendieron 670 millones de celulares en el mundo, mientras que en 1994 el número estaba en los 50 millones. Y es en 2004 cuando Motorola lanzó el Razr V3, que se convierte rápidamente en unos de los celulares más vendidos de la historia, llegando al apabullante número de 130 millones de unidades vendidas entre 2004 y 2008.


Pero como vengo observando repetidamente en estas notas, la naturaleza industrial del capitalismo occidental se está modificando, y en la industria de la telefonía móvil es donde se verá de un modo más dramático. Las terminales industriales se fueron corriendo durante toda la década del 90, de modo paulatino pero constante, hacia los complejos industriales de china (en los parques tecnológicos de Pekín y Shanghai). No solo la producción de Motorola, Nokia, Alcatel y todas las demás tambien se fueron corriendo a China. Ciertas políticas proteccionistas en América latina llevaron a la creación de plantas de ensamblado en Brasil, Argentina y México pero la tendencia mundial convierte a las empresas estatales chinas en el principal fabricante de celulares en el mundo. El RARZ V3 marca además un punto de quiebre ya que todas las unidades fueron producidas en china y de aquí en más esa será la pauta de producción en el rubro. 

 

Pero paralelamente a este desarrollo del mercado de la telefonía móvil, un mercado de podemos llamar aun analógico, ya que se trataba exclusivamente de la transmisión de sonidos y los entonces revolucionarios SMS, se estaban generando las bases de la próxima revolución tecnológica. Que consiste en la combinación de la comunicación con la internet. Pero para ese salto faltaba aún llegar al desarrollo de la tecnología de procesamiento tal que permita tener una computadora del tamaño de un celular. El primer antecedente de esto fue el BlackBerry 850 que salió en 1999, creado por una Empresa Canadiente, la RIM (Research In Motion) de los ingenieros Mike Lazaridis y Jim Balsillie, se produce en fábricas que la empresa tenía en Canadá y comparte mercado con el resto de los equipos. Pero en rigor no era un teléfono celular sino un dispositivo para enviar y recibir textos cortos e incorporar la incipiente mensajería web (los e-mails). Luego llega el modelo 5810 en 2002, que se incorpora a la red de comunicación móvil, pudiendo ahora sí funcionar como un teléfono celular además de la comunicación por texto. Cuando los mensajes de texto fueron la novedad, BlackBerry estaba en la cima de la tecnología. Pero se mantenía dentro de un nicho de mercado muy exclusivo, dentro los ejecutivos de grandes corporaciones. Alguna vez incluso el presidente de los EE UU Barak Obama, dijo ser un gran usuario de Blackberry. Es sin duda el primer antecedente del smartphone.

 

2008, el momento Iphone.

 

Enrique Dans, un agudo analista del mundo de la tecnología y el avance corporativo suele hablar del momento Iphone, que sería el momento en que una gran cantidad de avances tecnológicos se integran en una síntesis operativa. Dice el amigo Dans “En 2007 ya teníamos correo electrónico, navegación web, cámaras, reproductores MP3 y lo que la industria llamaba en plan optimista «teléfonos con muchas funciones»” lo que consigue Iphone “fue absorber toda esa complejidad y ofrecer algo que realmente se podía utilizar” y “El iPhone no fue importante por añadir una función más; lo fue porque dejó de exigir al usuario que se preocupe por cómo funcionaba todo aquello.” La clave aquí es la integración de un gran conjunto de funciones en un todo operativo, el smartphone. Si el Blackberry fue el primer teléfono con un microprocesador, el Iphone fue la primera micro computadora moderna que funcionaba como teléfono, con todas las funciones operativas e integradas de una computadora que se podía conectar a la red móvil. La historia del Iphone empieza en 2004 (sin duda el año bisagra en toda la historia de la comunicación móvil) cuando Steve Jobs reúne a los principales ingenieros de Apple para el llamado “proyecto purple” cuyo objetivo era superar el Blackberry, reemplazando el teclado físico y los lápices ópticos de algunos dispositivos por una pantalla táctil, el objetivo inicial no era un teléfono móvil sino desarrollar una tablet[5] (la que luego será la IPad). El impresionante desarrollo del mercado de la telefonía móvil sin duda lo inclinó hacia la búsqueda de un smartphone. Steve Jobs encarna sin duda el imaginario actual del empresario norteamericano, un tipo que desde un lujoso piso en Manhattan diseña en su computadora la tecnología que será producida en china y vendida al mundo. El embolsa las gigantescas ganancias mientras en EEUU sólo habrá trabajo para diseñadores, desarrolladores, logística tercerizada y empleados de atención al público, el desarrollo material y la producción física en sí, queda bajo responsabilidad del modo de producción asiático[6], todos los iPhone fueron y son fabricados en el complejo chino de Shenzhen. Apple además desarrolla al extremo el concepto comercial del “jardín amurallado”, un sistema totalmente cerrado de recursos y usuarios que no pueden operar fuera del sistema, es importante pensar esto, porque aquí se plantea nuevamente la contradicción entre el negocio del servicio monopólico de la red (en este caso la condición de acceso de usuario apple) y la producción material de los aparatos en sí.


El Momento IPhone se produce en 2007, cuando Steve Jobs, con jeans y una polera negra, desde el escenario del Moscone Center, presenta el IPhone 1. La presentación forma parte de un símbolo mediático moderno, desde la imagen de Jobs, hasta el auditorio y la presentación del futuro en una pantalla de cine. En muchas películas veremos escenas parecidas. Visto hoy, todas las innovaciones (sorprendentes para ese momento) ya forman parte del uso cotidiano de cualquier teléfono móvil.

 

Android, la capitulación material con China.

 

Pero el lanzamiento de Iphone 1, hay que decirlo estuvo lejos de representar una revolución, la venta total de a nivel global del Iphone llegó a los 6.1 Millones de unidades, comparados con los 130 millones del Rarz, no se puede hablar de revolución. En EEUU, la apabullante venta de los primeros meses acusó el primer millón de unidades, en un país con una población de 301 millones de personas para 2007, nos da una pista del mercado al que se dirigía. Se trataba de un consumo suntuoso, era un artículo de distinción social, como todo lo que integraba el circuito de Apple, estaba dirigido a los estratos más altos de la sociedad[7]. En rigor ocupó un espacio de consumo en los niveles altos de la sociedad norteamericana primero, y mundial después. Un dato interesante también es que el IPhone 1 venía con un contrato de exclusividad para la red de AT&T, como vimos antes el principal monopolio de operadoras de red terrestre en EEUU y su lanzamiento estuvo restringido al mercado norteamericano y en algunos países europeos. La verdadera revolución de los Smartphone llegó con Android, ahí fue cuando la experiencia de comunicación móvil cambió para siempre y transformó las prácticas sociales.

 

El sistema operativo Android fue desarrollado por Google, sobre la base de Linux con el objetivo de integrarlo gratuitamente a todos los dispositivos que quieran usarlo, y es lo que permitió que toda la tecnología dispersa en los distintos aparatos pueda unificarse como lo había hecho en iPhone.


De algún modo, Android consiguió que el resto de los smartphones estuvieran a la altura del IPhone.  El negocio de Google era producir usuarios, por cada celulares Android hay un usuario nuevo de Google para cualquiera de los servicios que ofrece, dentro de su sistema de multiplataforma abierto.

 

Y el primero en picar en punta en esta carrera fue la empresa Surcoreana Samsung, que, en 2009, lanzó el modelo i7500, el Samsung Galaxy, ya dentro del ecosistema Android y se convirtió en el principal competidor de Iphone en el sector de consumo premium. En 2011 Samsung acusa ventas de 40 millones de unidades, mientras que IPhone llegó a 93 millones[8]. Pero el total de los celulares dentro del entorno Android supera ampliamente a IPhone, llegando a los 240 millones de unidades vendidas para ese año[9]. Detrás de todo esto se acrecienta la dependencia industrial con China, para este momento, salvo la excepción de corea del sur y las plantas de ensamblaje de américa latina, prácticamente todos los aparatos se producen en china. Y acá podemos decir que en rigor Apple nunca fue un fabricante de celulares, creó un diseño y un ecosistema de usuarios para un producto que fabricaba bajo contrato en china (con una narrativa de control de calidad y supervisión tecnológica), pero la producción material (con el progreso productivo y la apropiación de tecnología que eso implica) fue una realidad para china y el partido comunista. Los planes quinquenales 11 y 12 de la República Popular China tienen como objetivo el desarrollo de semiconductores, pero ya desde el plan quinquenal 6, el desarrollo de tecnología electrónica es una prioridad de la industria china. La explosión mundial del consumo de los dispositivos móviles fabricados casi exclusivamente en China es resultado de esas políticas. Occidente ahora apenas diseña el software, formato material, y las especificaciones técnicas de todo lo que se va a producir en China, pero mantiene (por el momento) el control comercial y financiero de toda esa producción. El sistema Android también está integrado al resto de los dispositivos inteligentes que vienen de china, desde los televisores, hasta la Tablet de marcas genéricas chinas y cualquier otro dispositivo que requiera un sistema operativo, y será también el sistema elegido por las marcas chinas cuando salgan al mundo a ofrecer los mismos productos que fabrican por encargo. Siguiendo a Dans, podríamos hablar del “momento Android”, como el momento en que occidente ofreció el ecosistema de usuarios que precisaba la industria tecnológica china para salirse del cerco comercial de las multinacionales occidentales, liberando así una descomunal producción que invadió al mundo.

 

Google y Lenovo.

 

El curso natural de los acontecimientos de la economía occidental relegó la ganancia industrial en beneficio del capital financiero y comercial (el nunca analizado sector de servicios). En ese escenario la producción material que era el corazón de Motorola, estaba destinada a desaparecer. A medida que la producción se fue consolidando en China, la dimensión de las empresas occidentales de celulares se fue reduciendo, y cada vez más se fueron asimilando al modelo de Apple, una empresa que manda a producir a china manteniendo el diseño y control comercial. Pero para poder mantenerse en ese nivel es preciso liderar realmente el campo de la innovación. Y es que el diseñador compite también con el fabricante chino. Es preciso estar todo el tiempo un paso adelante para controlar el negocio, hay que hacer siempre algo nuevo que las fábricas chinas no puedan reproducir sin instrucción[10]. Nótese lo precario de la situación, el día que los cerebros de diseño pierdan la creatividad o la capacidad innovadora ya no tendrán nada que ofrecer para liderar el negocio. Motorola no pudo entrar en esa competencia por la innovación, se incorporó al ecosistema Android y quedó en desventaja con cualquier fabricante chino. También hay que observar que una parte del proceso de innovación sucede en la fabrica y el taller, porque es ahí donde los ingenieros, en contacto el mundo practico, con los problemas materias de la producción pueden explorar combinaciones creativas y novedosas no solo para los problemas que se presentan en la producción sino también producir un conocimiento que va mas allá de la producción puntual. Los mas grandes ingenieros y muchos de los más revolucionarios inventos nacieron en los talleres, en las fábricas. Es decir, que, al transferir el escenario de producción a china, se ha transferido una parte del contexto donde la innovación también se genera[11].

 

Mientras esto sucedía los estados occidentales se iban retirando de la conducción económica. Donde antes el estado se preocupaba por articular una sinergia de desarrollo industrial que vincule la investigación, desarrollo y producción (como vimos en el nacimiento de la comunicación móvil), algo que indirectamente hacía crecer un mercado de consumo interno, ahora simplemente dejaba hacer a un sector privado que obtiene ganancias extraordinarias mientras deja de producir. La desinversión industrial occidental (y norteamericana en particular) es proporcional a las ganancias del sector financiero y comercial que mediante el mecanismo de servicios monopólicos y semipermanentes capturan la riqueza que antes se repartía socialmente. La sociedad es cada vez más pobre, pagando altos costos de subsistencia mientras un sector cada vez más reducido de personas se enriquecen sin límite y lo hacen en una conexión cada vez más profunda con los estados a los que dicen odiar[12].

 

Naturalmente las ganancias de Motorola se fueron reduciendo cada vez más y en 2012 fue vendida a Google por 12.500 Millones de dólares. Antes de esto Motorola ya se había desprendido se su línea de audio automotriz (en 2006) y se había dividido en Motorola Solutions (dedicada a servicios corporativos) y Motorola Mobility (dedica a la telefonía Móvil). La adquisición por parte de Google tenía como objetivo obtener una serie de patentes sobre desarrollos que tenía Motorola y Google temía que comprometan el futuro de Android. Poco tiempo después la empresa china Lenovo[13] adquiere Motorola por 2.900 millones de dólares y con esto se cierra completamente el círculo de la estrategia china por el acceso al mercado mundial de telefonía. Ya que Lenovo no compra una fábrica de celulares, compra una posición comercial internacional. Lenovo, como todas las empresas chinas tienen una fuerte participación estatal y, en consecuencia, no hay que ser muy inteligente para darse cuenta que la compra de Motorola responde a una política estatal para acceder a los mercados internacionales[14]. La parábola cierra completamente y describe como pocas cosas la actualidad del capitalismo occidental. Motorola, una empresa pionera en el desarrollo tecnológico y material norteamericano, convertida hoy en el cascarón de proa del avance de las empresas estatales chinas en EEUU primero y en el mundo después.

 

 

 

 



[1] Esa primera llamada tiene un punto interesante para pensar. Porque no existía hasta entonces red de telefonía móvil, Cooper instaló una suerte de red limitada, clandestina, en la proximidad de su caminata (en la sexta avenida), con la que capturó la frecuencia de su comunicación y desde una estación base temporal vinculó la comunicación a la red fija, que pertenecía, justamente, a la firma AT&T. Eso explica cómo fue posible esta comunicación cuando no existía la infraestructura necesaria para la telefonía móvil.

[2] Los primeros mensajes de texto en 1993, pero entonces solo se podía entre algunos aparatos dentro de la misma compañía de línea, en 1999 el servicio se normaliza para todos los usuarios.

[3] De todas estas empresas, la única que mantuvo su producción en su país de origen fue Corea del Sur.

[4] El precio promedio de los celulares pasó de 2000 USD a 180 USD entre 1994 y 2004.

[5] La narrativa sobre Steve Jobs, siempre muy literaria, cuenta que Jobs vio que la industria de los teléfonos móviles era muy mala y necesitaba una revolución.

[6] Se suele decir que este esquema de producción envió al complejo industrial chino toda la industria sucia, las manufacturas de baja rentabilidad y magros salarios. se dice incluso “quien quiere trabajar 8 horas en una fábrica de acero” pero quienes opinan así son integrantes de clases media alta, de raíces familiares con profesiones liberales que ciertamente nunca hubieran trabajado en una fábrica, a los obreros de clases bajas con formaciones técnicas que habían trabajado en esas actividades no se les dejo opinar, simplemente se los dejo sin trabajo. 

[7] El costo del IPhone 1, era de 599 Usd, a plata de hoy serían 980 usd.

[8] En los números de venta de IPhone hay que pensar que en muchas ventas se deben a migraciones de modelo, es decir, no todas las ventas implican nuevos usuarios.

[9] Los guarismos para 2024 arrojan una relación de 900 millones Android y 220 millones iPhone.

[10] Un punto importante en esta carrera por la innovación es la pertenencia y conocimiento del mercado donde se colocan los productos, los fabricantes chinos no conocen de primera mano los usos y costumbres de los consumidores de sus productos porque producen para países con distintas culturas (e incluso distintos modelos económicos), lo que otorga al diseñador un expertise especial, en tanto funciona como vínculo de una necesidad y un producto. Se pueden buscar muchos ejemplos, uno puede ser las pavas eléctricas chinas que se exportan a argentina con la función de temperatura para mate (incluso vienen con el dibujo del mate), cuando sabemos muy bien que en china no se toma mate.

[11] James Watt, el creador de la máquina de Vapor, llego a su invento reparando maquinas en un taller mecánico, el mismo Galvin creo su “eliminador de baterías” reparando radios en su taller y podríamos decir que el fuerte expertise que la industria china ha logrado en la producción de autos eléctricos guarda relación con el desarrollo de sus fábricas de electrónica. Si la mayoría sino todos todos los productos electrónicos que circulan en el mundo se producen en China por qué habría de sorprendernos que la especialización de autos eléctricos también se haya desarrollado en China.

[12] Es digno de observar cómo está dirección económica hacia el beneficio de sector improductivo materialmente, pero con una extraordinaria rentabilidad artificial es la característica natural de los países tercermundista más pobres.

[13] Lenovo originalmente se llamaba Legend y resulta de la evolución de un centro de investigación estatal chino de la ciudad de Beijing en 1984. En 2003 cambia su nombre a Lenovo (combinando la “le” de su primer nombre y “novo” del latín que significa nuevo) la vinculación estatal que la incluyo dentro de los planes quinquenales de desarrollo de tecnología y la avidez de sus fundadores, Liu Chuanzhi y Danny Lui llevaron a la empresa a pasar de importador y distribuidor de componentes de IBM y HP al desarrollo de tecnología y convertirse en uno de los mas importantes fabricantes de electrónica de China. Curiosamente cuando uno busca en internet información sobre la empresa, encuentra un montón de información sobre su vida corporativa (adquisiciones, fusiones, cotizaciones en bolsa) pero poco o nada sobre su naturaleza industrial (fabricas, producción, cantidad de obreros), no vaya a ser que algún obrero desempleado norteamericano o europeo descubra que los celulares que usa generan trabajo en un país que no es el suyo. Como todas las empresas Chinas Lenovo afirma ser una empresa privada sin participación estatal. Obviamente es una afirmación necesaria para participar en un mercado occidental donde es reprimida toda voluntad estatal de progreso. En China la propiedad privada fue abolida por Mao Zedong en 1956, y se permitió un régimen de propiedad mixto a partir de las reformas de Deng Xiaoping pero el estado participa activamente de la conducción económica y tiene control directo o indirecto en todas las empresas, Lenovo no es la excepción.

[14] La compra de Motorola por Lenovo se puede sumar a una larga lista de adquisidores de fabricantes chinos sobre empresas occidentales que al momento de la compra apenas detentan una posición comercial en plena decadencia industrial. A la lista se pueden sumar las marcas automotrices Volvo Cars (de Suecia) comprada por Geely, la marca MG Rover (automotriz británica), comprada por SAIC Motors; la multinacional de semillas y agroquímicos Syngenta (Suiza), comprada por ChemChina. Tambien Chemchina compro la fábrica italiana de neumáticos, Pirelli; también la fabrica norteamericana de electrodomesticos y línea blanca GE Aplicances fue comprada por Haier Group.  

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