La
Innovación. De la música valvular a la comunicación espacial.
Se puede decir que, en sus 98 años de historia, hasta la actualidad, la empresa Motorola atravesó tres grandes transformaciones, de los accesorios para las radios valvulares paso a la innovación del audio automotriz y terminó, por fin, en la industria de la comunicación móvil. Pero vayamos por partes. La historia empieza cuando los hermanos Galvin, Paul y Joseph, fundaron en 1928, la empresa “Galvin Manufacturing Corporation” el objeto principal de la empresa fue la producción de un “eliminador de baterías” para radios domésticas. Para aquella época la radio era una máquina valvular, tenía la dimensión de un mueble, una caja gigantesca de madera maciza, pesada, conectada a grandes baterías internas de ácido, parecidas a las baterías de autos que funcionaban con corriente continua. Era un asunto incómodo y molesto, los hermanos Galvin se dedicaban a la reparación y mantenimiento de estos costosos equipos, en esa actividad fue cuando Paul Galvin vio una oportunidad. El eliminador de Galvin permitía saltar la batería y conectar la radio directamente a la corriente normal, resolviendo el problema de la corriente continua (con el que funcionaban las radios) y la corriente alterna (que es la se usa en los hogares). Así nació la empresa, pero el negocio duró poco porque ya en 1929 las radios valvulares empezaron a salir de fábrica con conexión a la corriente normal. Galvin empezó a buscar otra oportunidad de negocio y la encontró en el desarrollo de una radio para autos.
Para entonces tanto la industria automotriz como la industria de la radio y la comunicación estaban dando sus primeros pasos y vincular ambos mundos era un sueño comercial que flotaba en el aire, pero de difícil realización. En 1930 Galvin inventa la marca Motorola, “Moto” en alusión a los autos y “ola” era la terminación que estaba de moda para los productos relacionados a la reproducción de música (la Fonola, victrola, Rockola eran marcas que responden a esta moda). La radio “Motorola modelo 5T71” fue la primera radio que se podía instalar en un automóvil. Su instalación era independiente al vehículo original, se trataba de un costoso servicio postventa compuesto por el costo de mano de obra y el costo del equipo, para entonces un vehículo costaba alrededor de 500 dólares (a valores actuales serían 10.000 dólares) y la radio Motorola salía alrededor de 130 dólares (2600 dólares de hoy), como vemos el costo era muy alto en relación al valor mismo del auto. No olvidemos que aún estamos hablando de equipos valvulares que no podían reproducir fonogramas, es decir solo servían para escuchar radio. A pesar del alto costo, el modelo de Galvin fue un verdadero éxito y hacia 1933 mediante un arreglo con Ford, ya varios vehículos se ofrecen de fábrica con la radio Motorola incorporada (con el abono de un extra que era menor al costo de instalación postventa) y muchos vehículos venían con el cableado preinstalado para que el usuario pueda agregar la radio si lo deseaba.
Motorola domino el mercado del audio automotriz hasta iniciados lo 80, pero al mismo tiempo desde el principio la compañía de Galvin metió mano en el mundo de la comunicación y aquí empieza una relación como contratista del estado norteamericano, primero con las fuerzas armadas, para quienes desarrolla el “Handie-Talkie SCR-536” (en 1940) y el “Walkie-Talkie SCR-300” (en 1943) que fueron usados en la segunda guerra mundial.
Como vemos, hasta aquí la historia de Motorola
combina el espíritu innovador, un fundador creativo y audaz, que buscaba
conectar experiencias sociales a través de la tecnología, con el desarrollo de
una sociedad que a su vez empieza a avanzar hacia la formación de mercados de
consumo de tecnología. Eso es lo que implica el avance de la radio valvular
doméstica (luego la radio a transistores) y el mercado automotriz. Se trata de
una sociedad que puede comprar autos y radios. La innovación, esto es lo
importante, conecta mundos que se están desarrollando, y los mercados que resultan
de esas innovaciones no son otra cosa que la cristalización de esos mundos en
desarrollo. Al mismo tiempo ya podemos notar con claridad la participación
estatal, un estado que estimula la investigación y la innovación privada, y, en
muchos aspectos, la financia. Como veremos, sin las investigaciones que
Motorola desarrolló para NASA, el próximo gran paso no habría sido posible.
El primer celular. El gran salto para la humanidad.
Cuenta la leyenda que el ingeniero
Martin Cooper, director del departamento de investigación y desarrollo de
Motorola, en 1973 caminaba por una calle céntrica de Manhattan, llevando en su
mano un dispositivo del tamaño de un ladrillo, hablaba solo y, no lo sabemos,
pero imaginamos que burlonamente, decía “Joel, aquí está Marty. Solo te estoy
llamando desde un teléfono celular, un teléfono móvil real, portátil, de mano”.
Esa fue la primera comunicación telefónica por un dispositivo móvil, por un
teléfono celular. El tal Joel, era Joel Engel, ingeniero principal de los
laboratorios Dell, de la empresa AT&T, el principal competidor de Motorola
en la carrera por la comunicación Móvil. El Motorola DynaTAC 8000X, fue el
primer teléfono celular, pesaba un kilo y medía 25 cm, se empezó a
comercializar varios años después de esa mítica comunicación, en 1983. En el
primer año se vendieron en EEUU 300.000 unidades y su valor oscilaba entre los
4.000 dólares que actualizados serán 11.000 dólares, como vemos era algo
costoso, muy lejos del consumo popular. Es importante anotar que el mercado de la
comunicación móvil requiere la instalación de una infraestructura de red terrestre. Ese primer celular estaba creado para
funcionar con la infraestructura AMPS (Advanced Mobile Phone System) en Estados
Unidos, que luego fue extendida a todo el mundo en lo que sentó las bases de la
red actual de comunicación, fue la 1G, la red de primera [1]generación. Otro punto para analizar es la enorme
diferencia entre AT&T y Motorola. AT&T tenía el monopolio de la red
fija de telefonía en EE UU, era y es una de las empresas más grandes de EEUU, y
Motorola, era infinitamente más pequeña. Anotemos aquí que el negocio de la red fija, es decir,
el cobro de un abono mensual por el uso de la red terrestre es un negocio que
tiene muchísima más rentabilidad que la producción material, ya que involucra
un monopolio y un costo de mantenimiento muy distinto (que tiende a reducirse)
que el costo de producción (que tiende a aumentar) es decir, la diferencia
entre ambas empresas, dada por distintas lógicas de rentabilidad preanuncian
los próximos escenarios, como veremos más adelante.
AT&T en su carrera por la comunicación móvil había apostado a dispositivos
móviles en vehículos, creían que la comunicación con dispositivos más pequeños
como el ladrillo de Cooper no eran viables.
Para esta época Motorola sobrevivía por sus contratos como proveedor
estatal, de no ser por los contratos estatales, por la participación activa del
estado en la investigación, Motorola no habría inventado la comunicación Móvil.
El mercado de la telefonía móvil.
Hasta principios de los 90 Motorola fue el inventor, pionero y único actor del mercado de la telefonía móvil. Los equipos fueron avanzando, reduciendo tamaño y perfeccionando su tecnología, al DynaTAC8000x, le siguieron el 8000s (1985) 8500X (1987), 8800X/8900x, el DynaTAC Classic/ Classic II y ultra Classic (hasta 1993). Pero el salto tecnológico empezó a llegar con la serie Micro TAC, (donde empieza el modelo desplegable, con una tapita que cubre el teclado) compartió mercado con los DynaTAC y luego con la serie Star TAC (el ahora si modelo “Clamshell”, donde el aparato se dobla completamente por la mitad), que reemplazó a las anteriores hacia 1996.
Y aquí empezó lo que podríamos llamar,
la era moderna de los celulares, cuando ya dejan de ser un objeto suntuoso y
empieza su comercialización masiva, entra el gran competidor de Motorola, la
empresa finlandesa Nokia, que comercializa el Nokia 1100 y el 5110. Los
celulares bajan significativamente su costo y empiezan a ser parte del uso
cotidiano, luego va a llegar la posibilidad de los mensajes de texto[2] y en
un futuro la posibilidad de enviar imágenes de baja resolución, pero todavía
estamos muy lejos de los smartphones. Las redes de telefonía móvil van
cambiando de generación, de 1G a 2G (hoy ya estamos pasando al 5G) y hay que
observar que representan en sí mismo un negocio aún mayor que la venta de los
aparatos mismos. Se configura un mercado de usuarios (relativamente cautivo y monopólico),
con líneas pagas, un servicio de abono que requiere que haya cada vez más
usuarios con celulares (dispuestos a pagar el costo monopólico de la línea, uso
y mantenimiento).Es importante observar que el avance de la infraestructura de
la red es lo que permite el negocio de la comunicación móvil. Y esto tiene dos
pasos, por un lado, las fábricas de celulares impulsan la construcción de la
infraestructura por el negocio de la venta de los aparatos, pero una vez
establecida la red, son las empresas que operan la red las interesadas en la colocación
de aparatos porque es lo que produce usuarios. Así, estas mismas empresas
incentivan la compra, y muchas veces subsidian el costo de los mismos. Los
operadores de red empiezan a multiplicarse, y de uno o dos por país que había
al principio hacía 2004 ya tenemos casi un promedio de 5 operadores por país.
En el rubro de los aparatos entran más competidores, se suma Alcatel, Siemens,
Samsung y siguen las firmas. Otro punto a destacar es que durante todo este
periodo estos dispositivos se fabrican en los países donde se venden,
mayormente en Occidente, Motorola produce en Estados Unidos, Nokia en Finlandia,
Alcatel en Francia, Siemens en Alemania y Samsung en corea del sur[3].
La innovación tecnológica implicaba
también el desarrollo material, en cada país se producía el conocimiento, la
ingeniería tecnológica y la producción material que resultaba. Sin embargo,
como observe en otro lugar (pantalla del nuevo mundo) algo estaba pasando en el
subsuelo, el capitalismo estaba transformando su naturaleza económica y eso
empezará a verse en la próxima etapa del mercado, que será también el final de
Motorola.
El RAZR V3, la deslocación, Blackberry y el final del celular
analógico.
Hacia principios del 2000 se produce una explosión aún mayor del consumo de celulares, no es de extrañar, las redes terrestres empezaron a completar todas las zonas posibles del globo. Llegó el 2G, y el avance de diseño y producción abarató[4], y volvió mucho más práctico el uso de celulares. El precio promedio de los celulares pasó de 2000 USD a 180 USD entre 1994 y 2004. Se estima que en 2004 se vendieron 670 millones de celulares en el mundo, mientras que en 1994 el número estaba en los 50 millones. Y es en 2004 cuando Motorola lanzó el Razr V3, que se convierte rápidamente en unos de los celulares más vendidos de la historia, llegando al apabullante número de 130 millones de unidades vendidas entre 2004 y 2008.
Pero
como vengo observando repetidamente en estas notas, la naturaleza industrial
del capitalismo occidental se está modificando, y en la industria de la
telefonía móvil es donde se verá de un modo más dramático. Las terminales
industriales se fueron corriendo durante toda la década del 90, de modo
paulatino pero constante, hacia los complejos industriales de china (en los
parques tecnológicos de Pekín y Shanghai). No solo la producción de Motorola,
Nokia, Alcatel y todas las demás tambien se fueron corriendo a China. Ciertas
políticas proteccionistas en América latina llevaron a la creación de plantas
de ensamblado en Brasil, Argentina y México pero la tendencia mundial convierte
a las empresas estatales chinas en el principal fabricante de celulares en el
mundo. El RARZ V3 marca además un punto de quiebre ya que todas las unidades
fueron producidas en china y de aquí en más esa será la pauta de producción en
el rubro.
Pero paralelamente a este desarrollo del
mercado de la telefonía móvil, un mercado de podemos llamar aun analógico, ya
que se trataba exclusivamente de la transmisión de sonidos y los entonces
revolucionarios SMS, se estaban generando las bases de la próxima revolución tecnológica.
Que consiste en la combinación de la comunicación con la internet. Pero para
ese salto faltaba aún llegar al desarrollo de la tecnología de procesamiento
tal que permita tener una computadora del tamaño de un celular. El primer
antecedente de esto fue el BlackBerry 850 que salió en 1999, creado por una
Empresa Canadiente, la RIM (Research In Motion) de los ingenieros Mike
Lazaridis y Jim Balsillie, se produce en fábricas que la empresa tenía en Canadá
y comparte mercado con el resto de los equipos. Pero en rigor no era un
teléfono celular sino un dispositivo para enviar y recibir textos cortos e
incorporar la incipiente mensajería web (los e-mails). Luego llega el modelo
5810 en 2002, que se incorpora a la red de comunicación móvil, pudiendo ahora
sí funcionar como un teléfono celular además de la comunicación por texto.
Cuando los mensajes de texto fueron la novedad, BlackBerry estaba en la cima de
la tecnología. Pero se mantenía dentro de un nicho de mercado muy exclusivo,
dentro los ejecutivos de grandes corporaciones. Alguna vez incluso el
presidente de los EE UU Barak Obama, dijo ser un gran usuario de Blackberry. Es
sin duda el primer antecedente del smartphone.
2008, el momento Iphone.
Enrique Dans, un agudo analista del mundo de la tecnología y el avance corporativo suele hablar del momento Iphone, que sería el momento en que una gran cantidad de avances tecnológicos se integran en una síntesis operativa. Dice el amigo Dans “En 2007 ya teníamos correo electrónico, navegación web, cámaras, reproductores MP3 y lo que la industria llamaba en plan optimista «teléfonos con muchas funciones»” lo que consigue Iphone “fue absorber toda esa complejidad y ofrecer algo que realmente se podía utilizar” y “El iPhone no fue importante por añadir una función más; lo fue porque dejó de exigir al usuario que se preocupe por cómo funcionaba todo aquello.” La clave aquí es la integración de un gran conjunto de funciones en un todo operativo, el smartphone. Si el Blackberry fue el primer teléfono con un microprocesador, el Iphone fue la primera micro computadora moderna que funcionaba como teléfono, con todas las funciones operativas e integradas de una computadora que se podía conectar a la red móvil. La historia del Iphone empieza en 2004 (sin duda el año bisagra en toda la historia de la comunicación móvil) cuando Steve Jobs reúne a los principales ingenieros de Apple para el llamado “proyecto purple” cuyo objetivo era superar el Blackberry, reemplazando el teclado físico y los lápices ópticos de algunos dispositivos por una pantalla táctil, el objetivo inicial no era un teléfono móvil sino desarrollar una tablet[5] (la que luego será la IPad). El impresionante desarrollo del mercado de la telefonía móvil sin duda lo inclinó hacia la búsqueda de un smartphone. Steve Jobs encarna sin duda el imaginario actual del empresario norteamericano, un tipo que desde un lujoso piso en Manhattan diseña en su computadora la tecnología que será producida en china y vendida al mundo. El embolsa las gigantescas ganancias mientras en EEUU sólo habrá trabajo para diseñadores, desarrolladores, logística tercerizada y empleados de atención al público, el desarrollo material y la producción física en sí, queda bajo responsabilidad del modo de producción asiático[6], todos los iPhone fueron y son fabricados en el complejo chino de Shenzhen. Apple además desarrolla al extremo el concepto comercial del “jardín amurallado”, un sistema totalmente cerrado de recursos y usuarios que no pueden operar fuera del sistema, es importante pensar esto, porque aquí se plantea nuevamente la contradicción entre el negocio del servicio monopólico de la red (en este caso la condición de acceso de usuario apple) y la producción material de los aparatos en sí.
Android, la capitulación material con China.
Pero el lanzamiento de Iphone 1, hay que
decirlo estuvo lejos de representar una revolución, la venta total de a nivel
global del Iphone llegó a los 6.1 Millones de unidades, comparados con los 130
millones del Rarz, no se puede hablar de revolución. En EEUU, la apabullante
venta de los primeros meses acusó el primer millón de unidades, en un país con
una población de 301 millones de personas para 2007, nos da una pista del
mercado al que se dirigía. Se trataba de un consumo suntuoso, era un artículo
de distinción social, como todo lo que integraba el circuito de Apple, estaba
dirigido a los estratos más altos de la sociedad[7]. En rigor ocupó un espacio
de consumo en los niveles altos de la sociedad norteamericana primero, y
mundial después. Un dato interesante también es que el IPhone 1 venía con un
contrato de exclusividad para la red de AT&T, como vimos antes el principal
monopolio de operadoras de red terrestre en EEUU y su lanzamiento estuvo
restringido al mercado norteamericano y en algunos países europeos. La
verdadera revolución de los Smartphone llegó con Android, ahí fue cuando la
experiencia de comunicación móvil cambió para siempre y transformó las
prácticas sociales.
El sistema operativo Android fue desarrollado por Google, sobre la base de Linux con el objetivo de integrarlo gratuitamente a todos los dispositivos que quieran usarlo, y es lo que permitió que toda la tecnología dispersa en los distintos aparatos pueda unificarse como lo había hecho en iPhone.
Y el primero en picar en punta en esta
carrera fue la empresa Surcoreana Samsung, que, en 2009, lanzó el modelo i7500,
el Samsung Galaxy, ya dentro del ecosistema Android y se convirtió en el
principal competidor de Iphone en el sector de consumo premium. En 2011 Samsung
acusa ventas de 40 millones de unidades, mientras que IPhone llegó a 93
millones[8].
Pero el total de los celulares dentro del entorno Android supera ampliamente a IPhone,
llegando a los 240 millones de unidades vendidas para ese año[9].
Detrás de todo esto se acrecienta la dependencia industrial con China, para
este momento, salvo la excepción de corea del sur y las plantas de ensamblaje
de américa latina, prácticamente todos los aparatos se producen en china. Y acá
podemos decir que en rigor Apple nunca fue un fabricante de celulares, creó un
diseño y un ecosistema de usuarios para un producto que fabricaba bajo contrato
en china (con una narrativa de control de calidad y supervisión tecnológica),
pero la producción material (con el progreso productivo y la apropiación de
tecnología que eso implica) fue una realidad para china y el partido comunista.
Los planes quinquenales 11 y 12 de la República Popular China tienen como
objetivo el desarrollo de semiconductores, pero ya desde el plan quinquenal 6,
el desarrollo de tecnología electrónica es una prioridad de la industria china.
La explosión mundial del consumo de los dispositivos móviles fabricados casi
exclusivamente en China es resultado de esas políticas. Occidente ahora apenas
diseña el software, formato material, y las especificaciones técnicas de todo
lo que se va a producir en China, pero mantiene (por el momento) el control
comercial y financiero de toda esa producción. El sistema Android también está
integrado al resto de los dispositivos inteligentes que vienen de china, desde
los televisores, hasta la Tablet de marcas genéricas chinas y cualquier otro
dispositivo que requiera un sistema operativo, y será también el sistema
elegido por las marcas chinas cuando salgan al mundo a ofrecer los mismos
productos que fabrican por encargo. Siguiendo a Dans, podríamos hablar del
“momento Android”, como el momento en que occidente ofreció el ecosistema de
usuarios que precisaba la industria tecnológica china para salirse del cerco
comercial de las multinacionales occidentales, liberando así una descomunal
producción que invadió al mundo.
Google y Lenovo.
El curso natural de los acontecimientos
de la economía occidental relegó la ganancia industrial en beneficio del
capital financiero y comercial (el nunca analizado sector de servicios). En ese
escenario la producción material que era el corazón de Motorola, estaba
destinada a desaparecer. A medida que la producción se fue consolidando en
China, la dimensión de las empresas occidentales de celulares se fue
reduciendo, y cada vez más se fueron asimilando al modelo de Apple, una empresa
que manda a producir a china manteniendo el diseño y control comercial. Pero
para poder mantenerse en ese nivel es preciso liderar realmente el campo de la
innovación. Y es que el diseñador compite también con el fabricante chino. Es
preciso estar todo el tiempo un paso adelante para controlar el negocio, hay
que hacer siempre algo nuevo que las fábricas chinas no puedan reproducir sin
instrucción[10].
Nótese lo precario de la situación, el día que los cerebros de diseño pierdan
la creatividad o la capacidad innovadora ya no tendrán nada que ofrecer para
liderar el negocio. Motorola no pudo entrar en esa competencia por la
innovación, se incorporó al ecosistema Android y quedó en desventaja con
cualquier fabricante chino. También hay que observar que una parte del proceso
de innovación sucede en la fabrica y el taller, porque es ahí donde los ingenieros,
en contacto el mundo practico, con los problemas materias de la producción
pueden explorar combinaciones creativas y novedosas no solo para los problemas
que se presentan en la producción sino también producir un conocimiento que va
mas allá de la producción puntual. Los mas grandes ingenieros y muchos de los más
revolucionarios inventos nacieron en los talleres, en las fábricas. Es decir, que,
al transferir el escenario de producción a china, se ha transferido una parte
del contexto donde la innovación también se genera[11].
Mientras esto sucedía los estados
occidentales se iban retirando de la conducción económica. Donde antes el
estado se preocupaba por articular una sinergia de desarrollo industrial que
vincule la investigación, desarrollo y producción (como vimos en el nacimiento
de la comunicación móvil), algo que indirectamente hacía crecer un mercado de
consumo interno, ahora simplemente dejaba hacer a un sector privado que obtiene
ganancias extraordinarias mientras deja de producir. La desinversión industrial
occidental (y norteamericana en particular) es proporcional a las ganancias del
sector financiero y comercial que mediante el mecanismo de servicios
monopólicos y semipermanentes capturan la riqueza que antes se repartía
socialmente. La sociedad es cada vez más pobre, pagando altos costos de
subsistencia mientras un sector cada vez más reducido de personas se enriquecen
sin límite y lo hacen en una conexión cada vez más profunda con los estados a
los que dicen odiar[12].
Naturalmente las ganancias de Motorola
se fueron reduciendo cada vez más y en 2012 fue vendida a Google por 12.500
Millones de dólares. Antes de esto Motorola ya se había desprendido se su línea
de audio automotriz (en 2006) y se había dividido en Motorola Solutions
(dedicada a servicios corporativos) y Motorola Mobility (dedica a la telefonía
Móvil). La adquisición por parte de Google tenía como objetivo obtener una
serie de patentes sobre desarrollos que tenía Motorola y Google temía que
comprometan el futuro de Android. Poco tiempo después la empresa china Lenovo[13]
adquiere Motorola por 2.900 millones de dólares y con esto se cierra
completamente el círculo de la estrategia china por el acceso al mercado
mundial de telefonía. Ya que Lenovo no compra una fábrica de celulares, compra
una posición comercial internacional. Lenovo, como todas las empresas chinas tienen
una fuerte participación estatal y, en consecuencia, no hay que ser muy
inteligente para darse cuenta que la compra de Motorola responde a una política
estatal para acceder a los mercados internacionales[14].
La parábola cierra completamente y describe como pocas cosas la actualidad del
capitalismo occidental. Motorola, una empresa pionera en el desarrollo
tecnológico y material norteamericano, convertida hoy en el cascarón de proa
del avance de las empresas estatales chinas en EEUU primero y en el mundo
después.
[1] Esa primera llamada tiene un punto
interesante para pensar. Porque no existía hasta entonces red de telefonía
móvil, Cooper instaló una suerte de red limitada, clandestina, en la proximidad
de su caminata (en la sexta avenida), con la que capturó la frecuencia de su
comunicación y desde una estación base temporal vinculó la comunicación a la
red fija, que pertenecía, justamente, a la firma AT&T. Eso explica cómo fue
posible esta comunicación cuando no existía la infraestructura necesaria para
la telefonía móvil.
[2] Los primeros mensajes de texto en 1993, pero
entonces solo se podía entre algunos aparatos dentro de la misma compañía de
línea, en 1999 el servicio se normaliza para todos los usuarios.
[3] De todas estas empresas, la única que mantuvo
su producción en su país de origen fue Corea del Sur.
[4] El precio promedio de los celulares pasó de
2000 USD a 180 USD entre 1994 y 2004.
[5] La narrativa sobre Steve Jobs, siempre muy
literaria, cuenta que Jobs vio que la industria de los teléfonos móviles era
muy mala y necesitaba una revolución.
[6] Se suele decir que este esquema de producción
envió al complejo industrial chino toda la industria sucia, las manufacturas de
baja rentabilidad y magros salarios. se dice incluso “quien quiere trabajar 8
horas en una fábrica de acero” pero quienes opinan así son integrantes de
clases media alta, de raíces familiares con profesiones liberales que
ciertamente nunca hubieran trabajado en una fábrica, a los obreros de clases
bajas con formaciones técnicas que habían trabajado en esas actividades no se
les dejo opinar, simplemente se los dejo sin trabajo.
[7] El costo del IPhone 1, era de 599 Usd, a
plata de hoy serían 980 usd.
[8] En los números de venta de IPhone hay que
pensar que en muchas ventas se deben a migraciones de modelo, es decir, no
todas las ventas implican nuevos usuarios.
[9] Los guarismos para 2024 arrojan una relación
de 900 millones Android y 220 millones iPhone.
[10] Un punto importante en esta carrera por la innovación es la pertenencia
y conocimiento del mercado donde se colocan los productos, los fabricantes
chinos no conocen de primera mano los usos y costumbres de los consumidores de sus
productos porque producen para países con distintas culturas (e incluso distintos
modelos económicos), lo que otorga al diseñador un expertise especial, en tanto
funciona como vínculo de una necesidad y un producto. Se pueden buscar muchos
ejemplos, uno puede ser las pavas eléctricas chinas que se exportan a argentina
con la función de temperatura para mate (incluso vienen con el dibujo del mate),
cuando sabemos muy bien que en china no se toma mate.
[11] James Watt, el creador de la máquina de Vapor, llego a su invento
reparando maquinas en un taller mecánico, el mismo Galvin creo su “eliminador
de baterías” reparando radios en su taller y podríamos decir que el fuerte expertise que la
industria china ha logrado en la producción de autos eléctricos guarda relación
con el desarrollo de sus fábricas de electrónica. Si la mayoría sino todos todos los productos electrónicos que circulan en el mundo se producen en China por qué habría de sorprendernos que la especialización de autos eléctricos también se haya desarrollado en China.
[12] Es digno de observar cómo está dirección
económica hacia el beneficio de sector improductivo materialmente, pero con una
extraordinaria rentabilidad artificial es la característica natural de los
países tercermundista más pobres.
[13] Lenovo originalmente se llamaba Legend y resulta de la evolución de un
centro de investigación estatal chino de la ciudad de Beijing en 1984. En 2003
cambia su nombre a Lenovo (combinando la “le” de su primer nombre y “novo” del latín
que significa nuevo) la vinculación estatal que la incluyo dentro de los planes
quinquenales de desarrollo de tecnología y la avidez de sus fundadores, Liu
Chuanzhi y Danny Lui llevaron a la empresa a pasar de importador y distribuidor
de componentes de IBM y HP al desarrollo de tecnología y convertirse en uno de
los mas importantes fabricantes de electrónica de China. Curiosamente cuando
uno busca en internet información sobre la empresa, encuentra un montón de información
sobre su vida corporativa (adquisiciones, fusiones, cotizaciones en bolsa) pero
poco o nada sobre su naturaleza industrial (fabricas, producción, cantidad de
obreros), no vaya a ser que algún obrero desempleado norteamericano o europeo
descubra que los celulares que usa generan trabajo en un país que no es el
suyo. Como todas las empresas Chinas Lenovo afirma ser una empresa privada sin participación
estatal. Obviamente es una afirmación necesaria para participar en un mercado occidental
donde es reprimida toda voluntad estatal de progreso. En China la propiedad
privada fue abolida por Mao Zedong en 1956, y se permitió un régimen de
propiedad mixto a partir de las reformas de Deng Xiaoping pero el estado
participa activamente de la conducción económica y tiene control directo o
indirecto en todas las empresas, Lenovo no es la excepción.
[14] La compra de
Motorola por Lenovo se puede sumar a una larga lista de adquisidores de
fabricantes chinos sobre empresas occidentales que al momento de la compra apenas
detentan una posición comercial en plena decadencia industrial. A la lista se
pueden sumar las marcas automotrices Volvo Cars (de Suecia) comprada por Geely,
la marca MG Rover (automotriz británica), comprada por SAIC Motors; la
multinacional de semillas y agroquímicos Syngenta (Suiza), comprada por ChemChina.
Tambien Chemchina compro la fábrica italiana de neumáticos, Pirelli; también la
fabrica norteamericana de electrodomesticos y línea blanca GE Aplicances fue comprada
por Haier Group.







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