Como vemos, hasta aquí la historia de Motorola
combina el espíritu innovador, un fundador creativo y audaz, que buscaba
conectar experiencias sociales a través de la tecnología, con el desarrollo de
una sociedad que a su vez empieza a avanzar hacia la formación de mercados de
consumo de tecnología. Eso es lo que implica el avance de la radio valvular
doméstica (luego la radio a transistores) y el mercado automotriz. Se trata de
una sociedad que puede comprar autos y radios. La innovación, esto es lo
importante, conecta mundos que se están desarrollando, y los mercados que resultan
de esas innovaciones no son otra cosa que la cristalización de esos mundos en
desarrollo. Al mismo tiempo ya podemos notar con claridad la participación
estatal, un estado que estimula la investigación y la innovación privada, y, en
muchos aspectos, la financia. Como veremos, sin las investigaciones que
Motorola desarrolló para NASA, el próximo gran paso no habría sido posible.
El primer celular. El gran salto para la humanidad.
Cuenta la leyenda que el ingeniero
Martin Cooper, director del departamento de investigación y desarrollo de
Motorola, en 1973 caminaba por una calle céntrica de Manhattan, llevando en su
mano un dispositivo del tamaño de un ladrillo, hablaba solo y, no lo sabemos,
pero imaginamos que burlonamente, decía “Joel, aquí está Marty. Solo te estoy
llamando desde un teléfono celular, un teléfono móvil real, portátil, de mano”.
Esa fue la primera comunicación telefónica por un dispositivo móvil, por un
teléfono celular. El tal Joel, era Joel Engel, ingeniero principal de los
laboratorios Dell, de la empresa AT&T, el principal competidor de Motorola
en la carrera por la comunicación Móvil. El Motorola DynaTAC 8000X, fue el
primer teléfono celular, pesaba un kilo y medía 25 cm, se empezó a
comercializar varios años después de esa mítica comunicación, en 1983. En el
primer año se vendieron en EEUU 300.000 unidades y su valor oscilaba entre los
4.000 dólares que actualizados serán 11.000 dólares, como vemos era algo
costoso, muy lejos del consumo popular. Es importante anotar que el mercado de la
comunicación móvil requiere la instalación de una infraestructura de red terrestre. Ese primer celular estaba creado para
funcionar con la infraestructura AMPS (Advanced Mobile Phone System) en Estados
Unidos, que luego fue extendida a todo el mundo en lo que sentó las bases de la
red actual de comunicación, fue la 1G, la red de primera [1]generación. Otro punto para analizar es la enorme
diferencia entre AT&T y Motorola. AT&T tenía el monopolio de la red
fija de telefonía en EE UU, era y es una de las empresas más grandes de EEUU, y
Motorola, era infinitamente más pequeña. Anotemos aquí que el negocio de la red fija, es decir,
el cobro de un abono mensual por el uso de la red terrestre es un negocio que
tiene muchísima más rentabilidad que la producción material, ya que involucra
un monopolio y un costo de mantenimiento muy distinto (que tiende a reducirse)
que el costo de producción (que tiende a aumentar) es decir, la diferencia
entre ambas empresas, dada por distintas lógicas de rentabilidad preanuncian
los próximos escenarios, como veremos más adelante.
AT&T en su carrera por la comunicación móvil había apostado a dispositivos
móviles en vehículos, creían que la comunicación con dispositivos más pequeños
como el ladrillo de Cooper no eran viables.
Para esta época Motorola sobrevivía por sus contratos como proveedor
estatal, de no ser por los contratos estatales, por la participación activa del
estado en la investigación, Motorola no habría inventado la comunicación Móvil.
El mercado de la telefonía móvil.
Hasta principios de los 90 Motorola fue
el inventor, pionero y único actor del mercado de la telefonía móvil. Los
equipos fueron avanzando, reduciendo tamaño y perfeccionando su tecnología, al
DynaTAC8000x, le siguieron el 8000s (1985) 8500X (1987), 8800X/8900x, el
DynaTAC Classic/ Classic II y ultra Classic (hasta 1993). Pero el salto
tecnológico empezó a llegar con la serie Micro TAC, (donde empieza el modelo
desplegable, con una tapita que cubre el teclado) compartió mercado con los
DynaTAC y luego con la serie Star TAC (el ahora si modelo “Clamshell”, donde el
aparato se dobla completamente por la mitad), que reemplazó a las anteriores
hacia 1996.

Y aquí empezó lo que podríamos llamar,
la era moderna de los celulares, cuando ya dejan de ser un objeto suntuoso y
empieza su comercialización masiva, entra el gran competidor de Motorola, la
empresa finlandesa Nokia, que comercializa el Nokia 1100 y el 5110. Los
celulares bajan significativamente su costo y empiezan a ser parte del uso
cotidiano, luego va a llegar la posibilidad de los mensajes de texto[2] y en
un futuro la posibilidad de enviar imágenes de baja resolución, pero todavía
estamos muy lejos de los smartphones. Las redes de telefonía móvil van
cambiando de generación, de 1G a 2G (hoy ya estamos pasando al 5G) y hay que
observar que representan en sí mismo un negocio aún mayor que la venta de los
aparatos mismos. Se configura un mercado de usuarios (relativamente cautivo y monopólico),
con líneas pagas, un servicio de abono que requiere que haya cada vez más
usuarios con celulares (dispuestos a pagar el costo monopólico de la línea, uso
y mantenimiento).Es importante observar que el avance de la infraestructura de
la red es lo que permite el negocio de la comunicación móvil. Y esto tiene dos
pasos, por un lado, las fábricas de celulares impulsan la construcción de la
infraestructura por el negocio de la venta de los aparatos, pero una vez
establecida la red, son las empresas que operan la red las interesadas en la colocación
de aparatos porque es lo que produce usuarios. Así, estas mismas empresas
incentivan la compra, y muchas veces subsidian el costo de los mismos. Los
operadores de red empiezan a multiplicarse, y de uno o dos por país que había
al principio hacía 2004 ya tenemos casi un promedio de 5 operadores por país.
En el rubro de los aparatos entran más competidores, se suma Alcatel, Siemens,
Samsung y siguen las firmas. Otro punto a destacar es que durante todo este
periodo estos dispositivos se fabrican en los países donde se venden,
mayormente en Occidente, Motorola produce en Estados Unidos, Nokia en Finlandia,
Alcatel en Francia, Siemens en Alemania y Samsung en corea del sur[3].
La innovación tecnológica implicaba
también el desarrollo material, en cada país se producía el conocimiento, la
ingeniería tecnológica y la producción material que resultaba. Sin embargo,
como observe en otro lugar (pantalla del nuevo mundo) algo estaba pasando en el
subsuelo, el capitalismo estaba transformando su naturaleza económica y eso
empezará a verse en la próxima etapa del mercado, que será también el final de
Motorola.
El RAZR V3, la deslocación, Blackberry y el final del celular
analógico.
Hacia principios del 2000 se produce una
explosión aún mayor del consumo de celulares, no es de extrañar, las redes
terrestres empezaron a completar todas las zonas posibles del globo. Llegó el
2G, y el avance de diseño y producción abarató[4], y volvió mucho más práctico
el uso de celulares. El precio promedio de los celulares pasó de 2000 USD a 180 USD entre 1994
y 2004. Se estima que en 2004 se vendieron 670
millones de celulares en el mundo, mientras que en 1994 el número estaba en los
50 millones. Y es en 2004 cuando Motorola lanzó el Razr V3, que se convierte
rápidamente en unos de los celulares más vendidos de la historia, llegando al
apabullante número de 130 millones de unidades vendidas entre 2004 y 2008.
Pero
como vengo observando repetidamente en estas notas, la naturaleza industrial
del capitalismo occidental se está modificando, y en la industria de la
telefonía móvil es donde se verá de un modo más dramático. Las terminales
industriales se fueron corriendo durante toda la década del 90, de modo
paulatino pero constante, hacia los complejos industriales de china (en los
parques tecnológicos de Pekín y Shanghai). No solo la producción de Motorola,
Nokia, Alcatel y todas las demás tambien se fueron corriendo a China. Ciertas
políticas proteccionistas en América latina llevaron a la creación de plantas
de ensamblado en Brasil, Argentina y México pero la tendencia mundial convierte
a las empresas estatales chinas en el principal fabricante de celulares en el
mundo. El RARZ V3 marca además un punto de quiebre ya que todas las unidades
fueron producidas en china y de aquí en más esa será la pauta de producción en
el rubro.
Pero paralelamente a este desarrollo del
mercado de la telefonía móvil, un mercado de podemos llamar aun analógico, ya
que se trataba exclusivamente de la transmisión de sonidos y los entonces
revolucionarios SMS, se estaban generando las bases de la próxima revolución tecnológica.
Que consiste en la combinación de la comunicación con la internet. Pero para
ese salto faltaba aún llegar al desarrollo de la tecnología de procesamiento
tal que permita tener una computadora del tamaño de un celular. El primer
antecedente de esto fue el BlackBerry 850 que salió en 1999, creado por una
Empresa Canadiente, la RIM (Research In Motion) de los ingenieros Mike
Lazaridis y Jim Balsillie, se produce en fábricas que la empresa tenía en Canadá
y comparte mercado con el resto de los equipos. Pero en rigor no era un
teléfono celular sino un dispositivo para enviar y recibir textos cortos e
incorporar la incipiente mensajería web (los e-mails). Luego llega el modelo
5810 en 2002, que se incorpora a la red de comunicación móvil, pudiendo ahora
sí funcionar como un teléfono celular además de la comunicación por texto.
Cuando los mensajes de texto fueron la novedad, BlackBerry estaba en la cima de
la tecnología. Pero se mantenía dentro de un nicho de mercado muy exclusivo,
dentro los ejecutivos de grandes corporaciones. Alguna vez incluso el
presidente de los EE UU Barak Obama, dijo ser un gran usuario de Blackberry. Es
sin duda el primer antecedente del smartphone.
2008, el momento Iphone.
Enrique Dans, un agudo analista del
mundo de la tecnología y el avance corporativo suele hablar del momento Iphone,
que sería el momento en que una gran cantidad de avances tecnológicos se
integran en una síntesis operativa. Dice el amigo Dans “En 2007 ya teníamos
correo electrónico, navegación web, cámaras, reproductores MP3 y lo que la
industria llamaba en plan optimista «teléfonos con muchas funciones»” lo que
consigue Iphone “fue absorber toda esa complejidad y ofrecer algo que realmente
se podía utilizar” y “El iPhone no fue importante por añadir una función más;
lo fue porque dejó de exigir al usuario que se preocupe por cómo funcionaba
todo aquello.” La clave aquí es la integración de un gran conjunto de funciones
en un todo operativo, el smartphone. Si el Blackberry fue el primer teléfono
con un microprocesador, el Iphone fue la primera micro computadora moderna que
funcionaba como teléfono, con todas las funciones operativas e integradas de
una computadora que se podía conectar a la red móvil. La historia del Iphone
empieza en 2004 (sin duda el año bisagra en toda la historia de la comunicación
móvil) cuando Steve Jobs reúne a los principales ingenieros de Apple para el
llamado “proyecto purple” cuyo objetivo era superar el Blackberry, reemplazando
el teclado físico y los lápices ópticos de algunos dispositivos por una
pantalla táctil, el objetivo inicial no era un teléfono móvil sino desarrollar
una tablet[5] (la
que luego será la IPad). El impresionante desarrollo del mercado de la
telefonía móvil sin duda lo inclinó hacia la búsqueda de un smartphone. Steve
Jobs encarna sin duda el imaginario actual del empresario norteamericano, un
tipo que desde un lujoso piso en Manhattan diseña en su computadora la
tecnología que será producida en china y vendida al mundo. El embolsa las
gigantescas ganancias mientras en EEUU sólo habrá trabajo para diseñadores,
desarrolladores, logística tercerizada y empleados de atención al público, el
desarrollo material y la producción física en sí, queda bajo responsabilidad
del modo de producción asiático[6],
todos los iPhone fueron y son fabricados en el complejo chino de Shenzhen.
Apple además desarrolla al extremo el concepto comercial del “jardín
amurallado”, un sistema totalmente cerrado de recursos y usuarios que no pueden
operar fuera del sistema, es importante pensar esto, porque aquí se plantea
nuevamente la contradicción entre el negocio del servicio monopólico de la red
(en este caso la condición de acceso de usuario apple) y la producción material
de los aparatos en sí.

El Momento IPhone se produce en 2007, cuando Steve Jobs,
con jeans y una polera negra, desde el escenario del Moscone Center, presenta
el IPhone 1. La presentación forma parte de un símbolo mediático moderno, desde
la imagen de Jobs, hasta el auditorio y la presentación del futuro en una
pantalla de cine. En muchas películas veremos escenas parecidas. Visto hoy,
todas las innovaciones (sorprendentes para ese momento) ya forman parte del uso
cotidiano de cualquier teléfono móvil.
Android, la capitulación material con China.
Pero el lanzamiento de Iphone 1, hay que
decirlo estuvo lejos de representar una revolución, la venta total de a nivel
global del Iphone llegó a los 6.1 Millones de unidades, comparados con los 130
millones del Rarz, no se puede hablar de revolución. En EEUU, la apabullante
venta de los primeros meses acusó el primer millón de unidades, en un país con
una población de 301 millones de personas para 2007, nos da una pista del
mercado al que se dirigía. Se trataba de un consumo suntuoso, era un artículo
de distinción social, como todo lo que integraba el circuito de Apple, estaba
dirigido a los estratos más altos de la sociedad[7]. En rigor ocupó un espacio
de consumo en los niveles altos de la sociedad norteamericana primero, y
mundial después. Un dato interesante también es que el IPhone 1 venía con un
contrato de exclusividad para la red de AT&T, como vimos antes el principal
monopolio de operadoras de red terrestre en EEUU y su lanzamiento estuvo
restringido al mercado norteamericano y en algunos países europeos. La
verdadera revolución de los Smartphone llegó con Android, ahí fue cuando la
experiencia de comunicación móvil cambió para siempre y transformó las
prácticas sociales.
El sistema operativo Android fue
desarrollado por Google, sobre la base de Linux con el objetivo de integrarlo gratuitamente a todos los
dispositivos que quieran usarlo, y es lo que permitió que toda la tecnología
dispersa en los distintos aparatos pueda unificarse como lo había hecho en iPhone.
De algún modo, Android consiguió que el resto de los smartphones estuvieran a
la altura del IPhone. El negocio de
Google era producir usuarios, por cada celulares Android hay un usuario nuevo
de Google para cualquiera de los servicios que ofrece, dentro de su sistema de
multiplataforma abierto.
Y el primero en picar en punta en esta
carrera fue la empresa Surcoreana Samsung, que, en 2009, lanzó el modelo i7500,
el Samsung Galaxy, ya dentro del ecosistema Android y se convirtió en el
principal competidor de Iphone en el sector de consumo premium. En 2011 Samsung
acusa ventas de 40 millones de unidades, mientras que IPhone llegó a 93
millones[8].
Pero el total de los celulares dentro del entorno Android supera ampliamente a IPhone,
llegando a los 240 millones de unidades vendidas para ese año[9].
Detrás de todo esto se acrecienta la dependencia industrial con China, para
este momento, salvo la excepción de corea del sur y las plantas de ensamblaje
de américa latina, prácticamente todos los aparatos se producen en china. Y acá
podemos decir que en rigor Apple nunca fue un fabricante de celulares, creó un
diseño y un ecosistema de usuarios para un producto que fabricaba bajo contrato
en china (con una narrativa de control de calidad y supervisión tecnológica),
pero la producción material (con el progreso productivo y la apropiación de
tecnología que eso implica) fue una realidad para china y el partido comunista.
Los planes quinquenales 11 y 12 de la República Popular China tienen como
objetivo el desarrollo de semiconductores, pero ya desde el plan quinquenal 6,
el desarrollo de tecnología electrónica es una prioridad de la industria china.
La explosión mundial del consumo de los dispositivos móviles fabricados casi
exclusivamente en China es resultado de esas políticas. Occidente ahora apenas
diseña el software, formato material, y las especificaciones técnicas de todo
lo que se va a producir en China, pero mantiene (por el momento) el control
comercial y financiero de toda esa producción. El sistema Android también está
integrado al resto de los dispositivos inteligentes que vienen de china, desde
los televisores, hasta la Tablet de marcas genéricas chinas y cualquier otro
dispositivo que requiera un sistema operativo, y será también el sistema
elegido por las marcas chinas cuando salgan al mundo a ofrecer los mismos
productos que fabrican por encargo. Siguiendo a Dans, podríamos hablar del
“momento Android”, como el momento en que occidente ofreció el ecosistema de
usuarios que precisaba la industria tecnológica china para salirse del cerco
comercial de las multinacionales occidentales, liberando así una descomunal
producción que invadió al mundo.
Google y Lenovo.
El curso natural de los acontecimientos
de la economía occidental relegó la ganancia industrial en beneficio del
capital financiero y comercial (el nunca analizado sector de servicios). En ese
escenario la producción material que era el corazón de Motorola, estaba
destinada a desaparecer. A medida que la producción se fue consolidando en
China, la dimensión de las empresas occidentales de celulares se fue
reduciendo, y cada vez más se fueron asimilando al modelo de Apple, una empresa
que manda a producir a china manteniendo el diseño y control comercial. Pero
para poder mantenerse en ese nivel es preciso liderar realmente el campo de la
innovación. Y es que el diseñador compite también con el fabricante chino. Es
preciso estar todo el tiempo un paso adelante para controlar el negocio, hay
que hacer siempre algo nuevo que las fábricas chinas no puedan reproducir sin
instrucción.
Nótese lo precario de la situación, el día que los cerebros de diseño pierdan
la creatividad o la capacidad innovadora ya no tendrán nada que ofrecer para
liderar el negocio. Motorola no pudo entrar en esa competencia por la
innovación, se incorporó al ecosistema Android y quedó en desventaja con
cualquier fabricante chino. También hay que observar que una parte del proceso
de innovación sucede en la fabrica y el taller, porque es ahí donde los ingenieros,
en contacto el mundo practico, con los problemas materias de la producción
pueden explorar combinaciones creativas y novedosas no solo para los problemas
que se presentan en la producción sino también producir un conocimiento que va
mas allá de la producción puntual. Los mas grandes ingenieros y muchos de los más
revolucionarios inventos nacieron en los talleres, en las fábricas. Es decir, que,
al transferir el escenario de producción a china, se ha transferido una parte
del contexto donde la innovación también se genera.
Mientras esto sucedía los estados
occidentales se iban retirando de la conducción económica. Donde antes el
estado se preocupaba por articular una sinergia de desarrollo industrial que
vincule la investigación, desarrollo y producción (como vimos en el nacimiento
de la comunicación móvil), algo que indirectamente hacía crecer un mercado de
consumo interno, ahora simplemente dejaba hacer a un sector privado que obtiene
ganancias extraordinarias mientras deja de producir. La desinversión industrial
occidental (y norteamericana en particular) es proporcional a las ganancias del
sector financiero y comercial que mediante el mecanismo de servicios
monopólicos y semipermanentes capturan la riqueza que antes se repartía
socialmente. La sociedad es cada vez más pobre, pagando altos costos de
subsistencia mientras un sector cada vez más reducido de personas se enriquecen
sin límite y lo hacen en una conexión cada vez más profunda con los estados a
los que dicen odiar[12].
Naturalmente las ganancias de Motorola
se fueron reduciendo cada vez más y en 2012 fue vendida a Google por 12.500
Millones de dólares. Antes de esto Motorola ya se había desprendido se su línea
de audio automotriz (en 2006) y se había dividido en Motorola Solutions
(dedicada a servicios corporativos) y Motorola Mobility (dedica a la telefonía
Móvil). La adquisición por parte de Google tenía como objetivo obtener una
serie de patentes sobre desarrollos que tenía Motorola y Google temía que
comprometan el futuro de Android. Poco tiempo después la empresa china Lenovo
adquiere Motorola por 2.900 millones de dólares y con esto se cierra
completamente el círculo de la estrategia china por el acceso al mercado
mundial de telefonía. Ya que Lenovo no compra una fábrica de celulares, compra
una posición comercial internacional. Lenovo, como todas las empresas chinas tienen
una fuerte participación estatal y, en consecuencia, no hay que ser muy
inteligente para darse cuenta que la compra de Motorola responde a una política
estatal para acceder a los mercados internacionales.
La parábola cierra completamente y describe como pocas cosas la actualidad del
capitalismo occidental. Motorola, una empresa pionera en el desarrollo
tecnológico y material norteamericano, convertida hoy en el cascarón de proa
del avance de las empresas estatales chinas en EEUU primero y en el mundo
después.
[1] Esa primera llamada tiene un punto
interesante para pensar. Porque no existía hasta entonces red de telefonía
móvil, Cooper instaló una suerte de red limitada, clandestina, en la proximidad
de su caminata (en la sexta avenida), con la que capturó la frecuencia de su
comunicación y desde una estación base temporal vinculó la comunicación a la
red fija, que pertenecía, justamente, a la firma AT&T. Eso explica cómo fue
posible esta comunicación cuando no existía la infraestructura necesaria para
la telefonía móvil.
[2] Los primeros mensajes de texto en 1993, pero
entonces solo se podía entre algunos aparatos dentro de la misma compañía de
línea, en 1999 el servicio se normaliza para todos los usuarios.
[3] De todas estas empresas, la única que mantuvo
su producción en su país de origen fue Corea del Sur.
[4] El precio promedio de los celulares pasó de
2000 USD a 180 USD entre 1994 y 2004.
[5] La narrativa sobre Steve Jobs, siempre muy
literaria, cuenta que Jobs vio que la industria de los teléfonos móviles era
muy mala y necesitaba una revolución.
[6] Se suele decir que este esquema de producción
envió al complejo industrial chino toda la industria sucia, las manufacturas de
baja rentabilidad y magros salarios. se dice incluso “quien quiere trabajar 8
horas en una fábrica de acero” pero quienes opinan así son integrantes de
clases media alta, de raíces familiares con profesiones liberales que
ciertamente nunca hubieran trabajado en una fábrica, a los obreros de clases
bajas con formaciones técnicas que habían trabajado en esas actividades no se
les dejo opinar, simplemente se los dejo sin trabajo.
[7] El costo del IPhone 1, era de 599 Usd, a
plata de hoy serían 980 usd.
[8] En los números de venta de IPhone hay que
pensar que en muchas ventas se deben a migraciones de modelo, es decir, no
todas las ventas implican nuevos usuarios.
[9] Los guarismos para 2024 arrojan una relación
de 900 millones Android y 220 millones iPhone.
[12] Es digno de observar cómo está dirección
económica hacia el beneficio de sector improductivo materialmente, pero con una
extraordinaria rentabilidad artificial es la característica natural de los
países tercermundista más pobres.