domingo, 13 de junio de 2010

A punto de escalar

El paraíso, en tus ojos
Y el infierno, por acá
Un desierto, más montañas
Siempre a punto de escalar

Puede que solo, me equivoque
Puede el vacío ser peor
En este juego de tropiezos
Siempre a punto de escalar

Hay un sueño para todo
Y un proyecto, uno más
Para escapar de mis recuerdos
Que me tiran para atrás.

Puede que solo; me equivoque
Puede el infierno ser peor
Con este juego de tropiezos
Siempre a punto de escalar

Sé que siempre tuve miedo
Para buscarte, para amar
Hoy quiero hablarte con el cuerpo
Con vacíos, con error
Con este juego de tropiezos
Siempre a punto de escalar

domingo, 30 de mayo de 2010

domingo, 23 de mayo de 2010

Jorgito 7 (primera parte)

La verdad es que tengo dos encendedores. Sé que les parecerá tonto que lo cuente. Pensaran que de boludo no encontré mi encendedor y me compre otro. Pero eso es solo el principio de la historia. Es que, al prender un pucho, me di cuenta que estos encendedores que poseo no son encendedores comunes, son en realidad proto -turbinas. Dirán que estoy loco, que desvarío, o que soy un pelotudo. Pero en realidad creo que si disparo estos dos encendedores de $1.50, uno en cada mano, apuntando al piso…puedo volar. Y no es poca cosa volar, es cumplir el sueño de la libertad, de los viajes. Es cruzar el océano y llegar al oriente y hacer lo que siempre quise y nunca me anime a confesar: saludar a Marco Polo
No les voy a mentir, no sé si es cierto esto que les cuento. La verdad es que nunca me anime a probar mi teoría, capaz estos encendedores solo sirvan para prender cigarrillos. No sé qué onda la bencina. Pero ese miedo que nos impide afrontar los cambios, los riesgos, me viene deteniendo todos los días. Cuando salgo del laburo meto mi mano en el bolsillo y encuentro dos encendedores y primero me digo “que boludo, otra vez me compre un encendedor al pedo” pero después siento que es la oportunidad, el momento para remontar por los aires, para ser libre. Al final siempre arrugo; me digo que soy inexperto, que soy un pichi, que no voy a poder manejar la capacidad de vuelo de mis encendedores-turbina de $1.5, que me puedo lastimar. Así es como veo pasar todos los días mi oportunidad de ser feliz, por miedo. Y sobre las cosas que pasan, que dejamos ir sin valentía de retenerlas o que tal vez no podemos nunca retener, de las cosas que perdemos trata este episodio de Jorgito y la muerte. Jorgito perdió algo que amaba. Y debe aceptar que todo termino, que Lucia está muerta. Magistralmente dibujado por mi gran amigo Jonathan Weis, torpemente escrito y peor escaneado por mi mismo los invito a leer la primer parte del capítulo 7 de Jorgito y la muerte…








Guión: Ricardo De Luca
Dibujo: Jonathan Weis